El enfoque cultural, clave para mejorar la situación de los derechos humanos y el género

Publicado en La Mujer en la Alianza

MARIA NÚÑEZ FURIÒ /EL MUNDO

MADRID.- "La cultura no es un muro que romper sino una ventana a través de la cual construir nuevas oportunidades para el desarrollo de las personas y de los pueblos", afirma la directora general del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) para América Latina, Marcela Suazo. En esa frase está la conclusión principal del último informe sobre el Estado de la Población Mundial 2008: 'Ámbitos de Convergencia: Cultura, Género y Derechos Humanos'.

Los tres conceptos están íntimamente relacionados entre sí; "para promover la igualdad de género es necesario hacerlo dentro del marco de los derechos humanos, y eso es llevado a la práctica en su enfoque cultural", asegura Suazo. Por ejemplo, los adelantos en igualdad de género nunca se han logrado "sin una lucha cultural", subraya el informe.

En España, pese al desarrollo de normativas contra la violencia machista, todavía existen "grandes barreras culturales para superar el problema", sentencia la directora de UNFPA para América Latina.

"Las culturas afectan la manera de pensar y actuar, pero estas no son estáticas, se modifican continuamente", explica Suazo. Para conseguir ese enfoque cultural se requiere un conocimiento profundo de las mismas: familiaridad con las maneras en que operan las culturas y las maneras de colaborar con ellas, sugiere el informe de las Naciones Unidas. En ese sentido, el documento aclara que "la sensibilidad y el compromiso cultural no significan aceptar las prácticas tradicionales nocivas ni dar carta blanca a los abusos contra los derechos humanos".

Pese a los numerosos acuerdos internacionales a favor de la mujer, la desigualdad entre hombres y mujeres sigue generalizada y profundamente arraigada en muchas culturas. "Las tres quintas partes de los mil millones de personas más pobres del mundo son mujeres y niñas", adelanta Marcela Suazo. Además, el 70% de los 130 millones de niños sin escolarizar "son también niñas", añade.

Según Marcela Suazo, en América Latina a pesar de que el 95% de los partos se realizan en centros sanitarios, no se ha reducido el alto porcentaje de mortalidad materna. Para encontrar una explicación a esa situación se debe investigar en los patrones socioculturales y la diferente posición entre el hombre y la mujer en esa sociedad.

El informe pretende ser 'una lente cultural', un instrumento para la programación de los planes de desarrollo y cooperación que evidencie donde están las dificultades. La agencia de la ONU sugiere alianzas con grupos sociales, con especial interés en las mujeres y los jóvenes, para asegurar la protección de los derechos humanos.

Te puede interesar...

Sin etiquetas que coincidan