La organización Cerai fomenta el desarrollo de las mujeres del mundo rural en Argelia.

Publicado en La Mujer en la Alianza

Imparten talleres de artesanía, costura, repostería, peluquería e informática

EUROPA PRESS / EL MUNDO

ZARAGOZA.- El 'Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional' (CERAI) ha permitido la creación de seis asociaciones en Argelia, que fomentan el desarrollo social y económico de 150 mujeres argelinas del mundo rural, dando pasos hacia su autonomía.

La ONG 'CREAI', instituida en marzo del año pasado, ha desarrollado con la financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo la creación de movimientos asociativos en tres comunidades de Argelia, 'Fleurus', 'Boutlilis' y 'Benfreha', que tienen como principal objetivo la integración de las mujeres en el mercado laboral.

La coordinadora del proyecto, Anabel Carreras, comentó en declaraciones a Europa Press, que el reto de la CREAI consiste en "supervisar lo que hacen las asociaciones, con el fin de adaptarlas a la realidad del país, desde el respeto de la cultura, evitando así el sentimiento de extrañeza".

Docentes argelinos han organizado cursos semanales cada dos meses, en los que se han impartido clases de teoría y de práctica para facilitar el aprendizaje de la gestión de una asociación, el diseño de un proyecto o la planificación de la comunicación.

Con esto, se ha pretendido profesionalizar el trabajo que están desarrollando, para poder lograr un mayor nivel de organización, rentabilizar sus recursos y ampliar su campo de intervención.

Tras este primer paso, las asociaciones emergentes, 'APPEPT', 'Chougrani' y 'Tamari', entre otras, han abierto tres centros de formación, a los que acceden un total de 150 mujeres con situaciones sociales difíciles.

Los talleres abiertos imparten clases de artesanía, costura, repostería, peluquería e informática. Además, las asociaciones ofrecen actividades de desarrollo personal, como salidas culturales, talleres de teatro u organización de fiestas.

"La mayoría de las mujeres que acuden a esos centros sociales ni tienen trabajo, ni acudieron a la escuela, porque no hay mucha oferta en el país", comentó Anabel Carreras, que agregó que tienen entre 16 y 50 años.

El balance de este proyecto ha revelado que las asociaciones se han convertido en una palanca para el país, asolado durante años por la guerra. Así, "tras 15 meses de trabajo conjunto, los resultados han superado todas las expectativas", comentó la coordinadora del proyecto.

"No sólo se ha tenido que ampliar el número de mujeres por taller porque están entusiasmadas, sino que se han creado listas de espera para la siguiente promoción", afirmó Anabel Carreras.

De esta forma, se pretende lograr la sensibilización de la sociedad argelina sobre la situación de la mujer rural, acompañando a las asociaciones locales a abrir un debate en las familias, las comunidades, las administraciones y la sociedad civil en general sobre el papel que la mujer puede desempeñar en el desarrollo de un mundo rural argelino empobrecido.

Soñar con un futuro mejor

"Las mujeres han encontrado en estos centros un lugar donde formarse, pero sobre todo, lo han convertido en un lugar de encuentro, de discusión, de esparcimiento; un lugar desde el que han empezado a pedir cambios, a hacerse visibles, a plantearse la posibilidad de tener un empleo, a soñar con un futuro mejor para ellas y para sus hijos e hijas", destacó Anabel Carreras.

"Aunque es cierto que muchas mujeres no han podido acudir por prohibición de sus hermanos, padres o maridos, otras, han sido animadas por los suyos para inscribirse, incluso las administraciones, con sus sospechas, han empezado a apoyar a las asociaciones locales en esta aventura, cediendo infraestructuras, materiales y en ocasiones incluso mano de obra", dijo la coordinadora.

En las zonas rurales, indicó, "apenas se ven mujeres en las calles, y no disponen de ningún espacio de encuentro, lúdico o socio-cultural". Por tanto, éste es un proyecto "real de cambio de la percepción que las mujeres rurales tienen de sí mismas, viéndose como potenciales actrices en el desarrollo tanto de sí mismas, como de sus familias y sus comunidades", concluyó Anabel Carreras.

CERAI es una ONGD de carácter laico, progresista e independiente, que surgió en el año 1994 en Valencia con la intención de abordar el mundo agrícola y rural español y europeo, las relaciones con el comercio internacional, el problema del subdesarrollo, el medio ambiente, la agricultura ecológica y su futuro, el desarrollo sostenible, el éxodo rural, etc.

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