Algunos factores que contribuyen al reforzamiento de los mecanismos de diálogo entre culturas con el fin de avanzar desde el diálogo a la interacción.

Publicado en Opinión

Dr. Mahmoud Assayyed

En el nombre de Allá, el más Compasivo y Misericordioso.

Excelencias,Honorables profesores e investigadores

Señoras y señores,

Ante todo, quisiera agradecer a La Organización Cultural, Científica e Islámica –ISESCO- y en concreto, a la persona de este gran Director General, Su Excelencia Dr. Abdulaziz Toman Altwaijri, la invitación a este simposio internacional.

También mi más sincero agradecimiento a Su Excelencia el Presidente, el Gobierno y el pueblo de la Republica de Túnez y también al Dr. Mohamed al Aziz Ben Achour, Ministro de Cultura y  de Conservación del Patrimonio, por ser los anfitriones de este simposio que muestra de manera directa las tradiciones y la civilización de Túnez

Permitidme expresar mi alegría por estar aquí de nuevo en Túnez donde viví 4 años. Los recuerdos de aquella época hacen que vuelva a sentir la necesidad de vivir aquí de nuevo.

Excelencias,

Señoras y señores,

Si la civilización representa un estado avanzado de desarrollo intelectual por parte de la historia humana, la cultura de una nación o de un pueblo tiene que ser considerada por lo tanto, como el caudal de la civilización humana.

Donde los valores de la tolerancia, la compasión y el servicio a la humanidad sean los ingredientes necesarios para cualquier cultura y que sean vistos como instrumentos de gran eficacia en el proceso de civilización humana.

Y mientras nuestro mundo se está enfrentando a muchos retos, debido principalmente a los aspectos más negativos de la globalización, encarnados por la prevalencia de la lógica de la fuerza en vez de la fuerza de la lógica, los dobles raseros, cosificar al hombre y el desdén sobre las emociones humanas y la dignidad  de las personas… las fuerzas del bien de todas las culturas tienen que juntar sus esfuerzos y alzar sus voces para oponerse a la soberbia, la arrogancia, el racismo, y el egoísmo con el fin de mantener los valores humanos y realzar el papel del hombre como el regente de Allá en la tierra. Cuánto más fuerte sea esta alianza entre las fuerzas del bien a nivel internacional, más importante será en impacto y sus resultados.

Existen varios factores que pueden servir para agilizar el diálogo y llevarlo al terreno práctico. Ya es hora de que pasemos del diálogo a la elaboración de planes y programas, de la teoría a la práctica, de las palabras a los hechos y del conocimiento a la implementación efectiva. Tales factores incluyen:

1- Definir la terminología:

Un rey en la antigua China le dijo un día al filósofo Confucio: “Quiero reformar el estado; y tengo que saber que es lo primero que debo hacer.” Confucio le dijo que empezara cambiando el lenguaje y definiendo la terminología.

Una terminología bien definida da lugar a  un lenguaje común, a un mismo punto de vista que ayude a facilitar el proceso de entendimiento y diálogo y también a disipar conceptos erróneos y ambigüedades.

Por ejemplo, el terrorismo, que cuesta miles de vidas, es rechazado en todas sus formas en todo el mundo y ninguna persona en su sano juicio lo justifica. De ahí que todos los ataques terroristas que sacudieron América, Gran Bretaña y España fueron condenados en todo el mundo.

Resistir a los invasores y defender nuestra tierra y país no entran dentro del ámbito del terrorismo. Es un derecho reconocido por las reglas divina y la ley internacional. Pero una distinción muy clara ha de hacerse entre estos dos conceptos. Gente con buenas intenciones en el mundo tiene que defender el derecho de la gente a la autodeterminación y la recuperación de territorios colonizados. Ni la paz, ni la estabilidad ni el desarrollo se conseguirán bajo la ocupación y la usurpación de territorios.

2. Centrarse en la manera de dialogar y conversar con el otro.

Únicamente a través del diálogo pueden las crisis y los conflictos del mundo encontrar una solución. Allá dice “Invita  a la forma de tu Señor con sabiduría y preciosas oraciones.” El diálogo debe ser equilibrado y se debe basar en la igualdad entre los interlocutores. Los caprichos hacer un flaco favor a nuestra propia opinión. Hay una máxima en nuestro patrimonio árabe islámico que dice: “Mi opinión es la adecuada pero puede que me equivoque; y la opinión de mi interlocutor es la equivocada pero puede que sea la correcta.”

3. Aceptar la diferencia y el pluralismo.  

Aceptar la diferencia es saludable, un fenómeno irremplazable de la realidad de la vida. No debería haber ninguna coacción en la religión. Allá dice: “¡vas tú a forzar a los hombres, contra su voluntad, a creer! La diferencia implica muchas perspectivas y enfoques y eso no implica restricciones en el derecho del otro. La vida de un ser humano es como un barco, cualquier problema puede afectar el bienestar de los pasajeros. Con este símil, el hombre exploró con éxito, durante su existencia en la tierra, planetas en lo alto del cielo y la profundidad de los océanos. Pero a la vida que los seres humanos llevan ahora le han quitado los sentimientos y la  dignidad que hace de los hombres verdaderos seres humanos. Basta con ver la pobreza, las hambrunas, el desempleo, el analfabetismo y todos los desastres ecológicos que amenazan a la humanidad.  

4. Di no a las generalizaciones y a los estereotipos.

Nada puede minar el diálogo más que los estereotipos y las generalizaciones. Mi país, Siria, ha sufrido la injusticia de ser acusada de asesinar al último Primer Ministro libanés, El señor Rafia El Hariry, antes de que se llevase a cabo cualquier investigación sobre este hecho. Estas ideas erróneas y acusaciones insostenibles sobre el otro son la fuente de una opresión que lo impregna todo. Allá dice en un Hadith Qudsi (Sagardo Hadith): “Mis siervos, He prohibido la opresión y la he prohibido entre vosotros, entonces, no seáis injustos unos con otros.” Verdaderamente es muy injusto acusar sin pruebas a una persona inocente y juzgarla sin juez.

5. Grandiosidad y Comprensión

Cuando a Sócrates le preguntaron que de donde era, el no contestó, “de Atenas” sino “del mundo”. Grandes visionarios se consideran como ciudadanos del universo. Sheik Muhibbuddin expresó esta idea de la siguiente manera:

No puedo diferenciar entre los miembros de tu familia,

Ellos son mi familia y tú eres tu patria y la mía;

Me absuelvo de un nacionalismo estéril,

Que únicamente entiende el concepto de nación como la tierra donde se nace.

Además, Saadi Shirazi considera a los seres humanos como miembros de una misma gran familia.

No se puede alcanzar el hermanamiento humano si no es a través del amor de todo el mundo y no se puede obtener la compasión sin el conocimiento y la concienciación:

No esperes amor de un ignorante,

Nadie puede amar lo que no conoce.

6. Visitas y reuniones intensas son necesarias para estrechar relaciones y hacer un balance de la realidad.

Cada persona tiene su propio punto de vista sobre las cosas. Normalmente es difícil que puedan cambiar su opinión pero analizando la realidad puede que se cambien muchos estereotipos.

En este sentido, La Organización Cultural, Científica y Educativa –ISECO- ha organizado, con el apoyo del Presidente de la República Árabe de Siria, una reunión bajo el lema: “Diálogo entre Civilizaciones para la Convivencia”.

A la conferencia asistieron un gran número de investigadores de varios países. Al final de la reunión, William Findley, un científico americano dijo: “Vine a Siria con muchos prejuicios y ahora me voy de Siria con ideas totalmente diferentes. Siempre he creído que Siria es un país fanático y terrorista, como siempre se nos ha dicho. Lo que he descubierto es que es un mosaico cultural, precioso y grandioso: las religiones y las razas conviven juntas; Armenios, Kurdos, Circasianos, Turcos, Árabes, viven en un crisol de unidad nacional basado en el amor, la cooperación y el hermanamiento. También la gente de Siria me ha parecido amable, educada y respetuosa. Ojala que cada ciudadano americano pueda visitar Siria y descubra que lo que se nos cuenta sobre Siria no es la verdad.”

Los turistas normalmente se quedan fascinados por nuestra arraigada civilización Árabe cuando visitan las ciudades históricas de Tadmur, Ebla, Ugarit, Maty y Umarit. Estos sultanatos, que ya existían en el segundo milenio después de Cristo solían ser las tierras de la civilización y la humanidad donde Oriente y Occidente podían dialogar. Hoy en día, estos monumentos históricos mantienen rastros de aquel diálogo.

7. Presentar programas culturales asociándose con países extranjeros.

La cultura es un puente que une naciones y pueblos. Es el idioma común que une a las sociedades. Enviando músicos, actores de teatro y artistas a que muestren sus actividades culturales permite a la gente conocer lo que otros hacen. De la misma manera, invitando a gente de la cultura extranjera a que actúen en nuestros países, sin duda, ayuda a que ambas partes se conozcan.

En algunos estados americanos, la gente se quedó maravillada con la actuación de la Orquesta Sinfónica de Siria. En su testamento, Dr. Edgard Said les dijo a los profesores del Conservatorio Nacional Sirio: “Tratemos de proveer de música y de arte; mandad a cuantos más artistas podáis al extranjero para que actúen allí; los músicos son los verdaderos embajadores de nuestra naciones en esos países.”

8. Objetividad a la hora de juzgar al otro.

Objetividad conlleva la equidad, el juicio y el respeto por las creencias de las diferentes naciones dejando de lado el sarcasmo y el pretexto de la libertad de expresión, como fue el caso de la caricatura de aquel periódico Danés.

La objetividad implica que se eviten imágenes distorsionadas e irreales sobre el otro. Es necesario que se den pasos para que se eliminen de los medios de comunicación y de programas educativos y culturales los estereotipos con el fin de reforzar el diálogo y el conocimiento mutuo. En Occidente,  hay gente tendenciosa que acusa a nuestra clemente cultura islámica con el terrorismo. Incluso peor, hay extremistas en nuestros países islámicos que sin ningún sentido de la objetividad, han perdido la esencia del mensaje del Islam, que alaba la moderación, la veneración y la paz. Esto encuentra su verdadera expresión en el saludo del Islam “Assalamu alaikum” (la paz sea contigo).

La gente imparcial de ambos lados debe unirse con el fin de aclarar las ideas erróneas y también mostrar la verdad sobre las imágenes falsas y los estereotipos. El fin es fomentar los valores civiles y humanos.

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