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Dar a conocer el Islam por Dolors Ramos

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La sexualidad se asimila a una plegaria, una limosna, un acto de piedad y una prefiguración de las delicias celestiales

1. • La autora Yaratullah Monturiol demuestra que es falaz atribuir al Corán la discriminación de la mujer

Hace años que imparto Islamología en la Universitat de Barcelona y, año tras año, animo a los alumnos musulmanes y musulmanas a que se dediquen a explicar sus creencias a quien desee saber qué es el islam. Hasta el momento, no lo he logrado, pero acaba de aparecer Dones a l'islam. Autodeterminació de la conversa, de  Yaratullah Monturiol, que no ha sido alumna mía pero que ha llenado felizmente ese vacío. Se trata de una mujer valiente, autora de una obra valiente, que no estará exenta de críticas de todo tipo.

La califico de valiente, en primer lugar, porque de una forma decidida, muestra que practica uno de los ejercicios que el islam más recomienda: el ijtihad o esfuerzo por conocer el mensaje que los musulmanes creen que Dios les mandó bajar a través de su profeta.

En consecuencia, Monturiol da preeminencia al Corán por encima de cualquier otra fuente y no deja de manifestar las contradicciones existentes entre algunos hadisos que figuran en la sunna o tradición y el texto revelado. Es el caso, por ejemplo, de los que dicen que la mujer es defectuosa por haber sido creada a partir de una costilla de Adán. Para quien desee saberlo, este mito, que también figura en la segunda narración del Génesis (2,21-26), no aparece en el Corán. En las aproximadamente 30 aleyas que hablan de la creación, los términos que designan indistintamente a los humanos creados son nâs, insân y bajar, que significan "género humano", "humanidad" o "gente", pero que fueron sistemáticamente interpretados como "hombre" o "macho". Así, pues, habla de la creación de los seres humanos y no de los hombres machos.


EL ISLAM, en consecuencia, no atribuye a la primera mujer la culpa de la primera desobediencia, pero con demasiada frecuencia se la considera culpable. ¿Qué mejor remedio que taparla o hacerla desaparecer del espacio público? Debe quedar claro que una cosa es el islam y otra la conducta de algunos musulmanes. Y hay que decir también --y lamentarlo-- que estas interpretaciones más reaccionarias de la práctica religiosa aumentan. La obra no rehuye nin-

gún tema que resulte conflictivo: la condena a las mutilaciones genitales femeninas, a los matrimonios forzosos, a la poligamia o a la apropiación indebida del dote en las mujeres, la actual negación del derecho secular de que recen en las mezquitas, la no obligatoriedad de llevar velo o similares, la desacralización de la sharia, presentada perversamente por algunos como "ley del islam", etcétera.

Un capítulo se dedica a la sexualidad y a explicar la licitud del sexo, siempre que se encuentre enmarcado dentro del ámbito del matrimonio. Sorprenderá a más de un lector que el islam presente el placer sexual como un regalo divino concedido a hombres y a mujeres como un avance de los placeres del paraíso. La sexualidad se asimila a una plegaria, una limosna, un acto de piedad y una prefiguración de las delicias celestiales. Hombres y mujeres tienen libido y el derecho a satisfacerla y, en consecuencia, se explicita que los esposos deben procurarse el disfrute mutuo y simultáneo porque esto siembra el amor en los corazones de la pareja y les conduce a Dios.

También sorprenderá la estima que muestra el islam por María, el único nombre propio de mujer que figura en el Corán, modelo de virtudes y virgen; pero no madre de Dios, porque Jesús solo es un profeta, venerado como el propio Mohamed o los que aparecen en la Torá judía o en el Antiguo Testamento cristiano.


La autora se dirige principalmente a las mujeres, advirtiendo que demasiado a menudo los criterios utilizados por ellas mismas son masculinos. Afirma que "hay que explicar a las mujeres desde las mujeres, pero hay que tener en cuenta que llevan siglos de explicación, mirada, sentencia y juicio masculinos". Una de las mejores virtudes del libro es la de proporcionar biografías de musulmanas de la época del profeta o de hoy, con un pensamiento fructífero que viene a llenar un espacio necesario, demasiado a menudo acaparado por la obra de intelectuales masculinos. Una breve selección de sus escritos e interpretaciones de la Escritura muestra la preocupación y el trabajo que están realizando los musulmanes y musulmanas preocupados por la rémora del patriarcalismo que caracteriza a la estructura jerárquica de los monoteísmos. Proponen el retorno a la lectura de la fuente primigenia del islam, o sea, del Corán. ¿Por qué basarse en la labor interpretativa de los primeros exégetas, hecha por hombres y hace muchos siglos, cuando disponen, según el islam, de la propia palabra de Dios?

La obra coincide con los que proponen volver a las fuentes primarias e interpretarlas de una forma más fresca, con tal de desterrar la ideología patriarcal que se arrastra a lo largo de los siglos. Intenta construir un nuevo sistema legal islámico que garantice un estatus social de pleno derecho para la mujer que le permita jugar un papel activo a todos los niveles de la sociedad. Y es preciso decir que los y las integrantes de estos grupos, tanto si han nacido en familias islámicas como si son conversos, desean que el éxito de su trabajo se base en el hecho de desarrollarse dentro del marco islámico.

NO ES PRECISO decir que tengo más de una divergencia con el contenido de la obra y ello es bien normal: yo soy una estudiosa que también se dedica a transmitir conocimientos y ella es una musulmana que cree en ello y que quiere dar a conocer sus vivencias de creyente que vive y actúa de acuerdo con su fe.

* Profesora de estudios islámicos (UB)

Reflexión sobre la modificiación de la Ley de Extranjería por Eloy Cuadra Pedrini

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Aunque, debiera empezar por el ser humano, y su rostro… ¿Qué es? Acaso la parte del cuerpo más desnuda, la más expuesta, inaccesible, altiva y vulnerable a la vez, pero también la que nos hace especiales, únicos, inconfundibles, el espejo de nuestra alma. Cierto, a través del rostro conocemos a los otros, por el rostro somos capaces de enamorarnos, el rostro es la puerta de entrada a nuestra condición de seres humanos. Pero hay más, porque en él están también las arrugas y las cicatrices de un pasado que nos acompaña, por él le sonreímos a la vida, en él lloramos, a través de él exclamamos cuando tenemos miedo, el rostro es la evidencia de la miseria y la indefensión humana. No hay relación si no hay rostro, no hay empatía sin él, no hay compromiso si no vemos. No despertamos a la realidad de los peligros que acechan a nuestros hijos hasta que no le pusimos rostro y nombre a Yeremy o a Sara; no nos revelamos contra la barbarie del hombre que pega a una mujer hasta que no empezamos a ver unos ojos hinchados a los golpes o una cara desfigurada por el ácido.

Para el inmigrante en cambio, para ese al que llaman "ilegal", no hay rostro, no hay nombre, no hay historia, son sólo datos, estadísticas, "objetos". Pero... ¿por qué nos están privando de su rostro?, ¿quién lo decide?, ¿por qué están ahí al lado, en nuestras ciudades, en Madrid, en Barcelona, en Málaga, en Algeciras, en Las Palmas o en Santa Cruz, encerrados en esos centros donde nadie puede verlos? He reflexionado largo sobre ello y cada minuto que pasa lo tengo más claro: si pudiéramos mirarlos a la cara un instante todo cambiaría, ya nada volvería a ser igual para nosotros, como no volvió a ser mi existencia igual después de haberme enfrentado al rostro de aquel inmigrante que se ahogaba, y aterrado, con la desesperación del que sabe que va a morir me gritaba en un francés agónico "¡s´il vous plait, s´il vous plait!", para que no le soltara la mano. No sé donde andará pero sí sé que no murió aquella noche, no murió porque yo acudí a su llamada: me había mirado, habíamos enfrentado nuestros rostros, no podía hacer otra cosa. Gracias a aquel inmigrante hoy soy mucho más feliz. Así es, así suele ser cuando aún queda algo de humanidad dentro.


Le ocurre hasta a los asesinos, muchos de ellos muy acostumbrados a matar prefieren no mirar nunca a sus víctimas a los ojos, para evitar que a la noche, al dormir, le visiten los demonios del remordimiento. Y esa misma mirada que interpela al sicario y le dice "¡no me mates, por favor, te lo suplico!", está ahí, al otro lado de esos muros a los que llaman CIE, suplicándonos para que hagamos algo por ellos. Así, les traslado a ustedes la pregunta que yo ya respondí: ¿Qué pasaría si tuviéramos la posibilidad de entrar en esos centros para enfrentarnos a su rostro, nosotros los ciudadanos del primer mundo?; ¿qué ocurriría si de repente ese extranjero dejara de ser el Otro sin atributos, el Extraño, el Peligroso, y pasara a ser Sony, de 23 años, un joven nigeriano que perdió a sus padres a los 15, que soñaba con ser futbolista, que hace tres años que salió de su tierra, al que han pegado, engañado y robado en el desierto, que vio morir ahogado a su mejor amigo y ahora malvive encerrado entre cuatro paredes esperando ser devuelto a la nada? Estoy seguro que a muchos –como a mí- os cambiaría la vida, y acudiríais a su llamada desesperada.

Pero aquí precisamente radica el problema: no es fácil enfrentarse al rostro desnudo y desvalido del extranjero, pues ello implica remover, despertar, incomodar nuestra conciencia durmiente hasta un punto que tal vez nos llevara sin remedio a hacernos responsables de él, del mismo modo que nos hacemos responsables de una anciana que se ha caído o de un niño que llora porque ha perdido a sus padres. Llegado hasta aquí, me viene sin defecto a la memoria esa célebre cita erróneamente atribuida a Brecht que rezaba tal que así: "Primero vinieron a buscar a los comunistas, y no dije nada porque yo no era comunista. Después vinieron a por los sindicalistas, y no hablé porque no era sindicalista. Después vinieron por los judíos, y me callé porque no era judío. Al final también vinieron a buscarme, pero ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí" Creo que es hora de que podamos y no temamos enfrentarnos a su rostro para empezar a hablar por ellos. Quizás no sea demasiado tarde: hoy mismo hemos sabido que el Gobierno de Zapatero prepara una reforma de la Ley de Extranjería que al fin permitirá a las ONG entrar en los CIE, y a través de ellas a nosotros los ciudadanos.

Africanos que escriben en español por J. M. Pardillas

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Claro que no todo lo de fuera es lo mejor. Pero como ya hay bastantes que sólo predican el amor patrio, un vistazo a lo que ocurre a nuestro alrededor nos da también la medida de lo que somos. Como éste es un espacio sobre África, me ha dado por fijarme en cuántos idiomas hablan los jóvenes de algunos de los países más cercanos. Además de los propios (bambara, djoula, mandinga, serer, wolof, swajili o cualquiera de las miles de lenguas del continente), no es difícil que un joven africano domine también el árabe con el que aprendió el Corán y alguna de las lenguas de sus colonizadores (inglés, francés, portugués, italiano, español). O sea, como mínimo, tres o cuatro. ¿Y hay quien aún se crea superior a ellos?

El caso que hoy traigo es esclarecedor. Guy Merlin Nana Tadoun nació en Ndoungué (Camerún), en 1974 y protagoniza la punta de lanza de una generación de intelectuales africanos que se han fijado en España, no para plantar sus huertas, ni alinearse en sus equipos de fútbol, sino para estudiar a los clásicos. "Mientras en la Universidad de Yaundé estudiamos a García Lorca o Neruda apenas hay universidades españolas que se fijen en los autores africanos", me comenta, tras doctorarse en Salamanca, en una escala antes de regresar a su país para seguir difundiendo nuestra lengua y cultura, con muy pocos medios, una biblioteca raquítica, pero mucha ilusión. "El drama de África es que los jóvenes queramos imitar a nuestros gobernantes, los africanos que, tras la independencia, se limitaron a imitar lo peor de los blancos". Me dice también que ya se han editado varios diccionarios chino-camerunés y obras de autores en ambas lenguas, pero ninguno a español, como ejemplo de en qué debería consistir una cooperación eficaz, atenta a las necesidades reales de sus habitantes y no a lo que se decida en una mullida moqueta europea.

Guy es autor de 11 poemarios, tres relatos y dos novelas. Pero lo que lo hace más excepcional aún es que los ha escrito mayoritariamente… en español!!!! Una mínima parte de sus poemas la pueden encontrar ahora en un volumen que recoge a cuatro autores hispanocameruneses (Ediciones Puentepalo).


Silencio Premonitorio


Ya brama

Una brisa

En el centro de África

Sobre las espinosas lomas

De un país sin guerra.

No quiero, no.

No quiero que te vayas, digo.

No quiero que te vayas, dices.

Y el silencio de la selva

Se hace respuesta.

 (Guy Merlin Nana Tadoun)

Derechos humanos, ¿la utopía del XXI? Por Miguel Ángel Moratinos

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La identidad de nuestro tiempo se aglutina en torno a la cultura de los derechos humanos sobre la que se ciernen importantes claroscuros en el umbral de este siglo y en el marco del sesenta aniversario de la Declaración Universal. Activistas y líderes de la sociedad civil global e intelectuales, políticos, empresarios, científicos y creadores, consideran que el reconocimiento, respeto, tutela y promoción de los derechos humanos es la utopía del siglo XXI, lo que nos exige un esfuerzo de contextualización y poner también foco sobre los avances.

De las cenizas de los horrores y la barbarie de la Segunda Guerra Mundial nació esta Declaración Universal que inaugura una nueva era, donde el género humano es sujeto de derechos por la dignidad de su existencia y es el centro de toda acción política, social, económica, cultural y educativa. Como señaló la primera presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, Eleanor Roosevelt , representa "la conciencia de la humanidad" y, a pesar de su carácter no vinculante, es una referencia universal en su fundamentación, contenido y desarrollo normativo e institucional.

Los derechos humanos constituyen la espina dorsal del Consejo de Europa, organismo que actualmente preside España, y de la Unión Europea. Desde el Derecho de Gentes de Francisco de Vitoria hasta la revolucionaria Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, y la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se ha recorrido un importante trayecto en favor de la dignidad y la seguridad humanas. En este ámbito ha sido creciente el compromiso del Gobierno y de buena parte de las administraciones autonómicas y locales. Hemos hecho de la defensa de los derechos humanos un rasgo de nuestra identidad como sociedad y como país. Es una dimensión de Estado sobre la que existe consenso entre partidos, sociedad civil y ciudadanía, a pesar de las falsas polémicas generadas en las últimas semanas por las rivalidades partidarias y las crisis informativas que arrastran.

España colabora para que los derechos humanos sean el sustrato de múltiples enfoques sobre los desafíos del mundo y de sus posibles soluciones. La Alianza de Civilizaciones es en sí misma un instrumento orientado a la promoción de los derechos humanos y de la convivencia intercultural. La primacía de estos derechos nos ha movido a actuar siempre para que prevalezcan sobre otras áreas, incluida la financiera y la económica.


Nuestro país se incorporó tardíamente al proceso de expansión de los derechos humanos y en 1977 ratificó los Pactos de Nueva York, plasmación jurídica más desarrollada de la Declaración Universal. Los derechos y libertades recogidos en su texto constituyen uno de los más importantes pilares de la transición democrática. La Declaración se menciona en el artículo 10.2 de la Constitución Española como punto de referencia para la interpretación de cualquier norma relativa a los derechos fundamentales. Sobre este pilar la España democrática ha levantado un espacio de referencia en la protección y promoción de los derechos humanos, tanto a nivel nacional, con el Plan Nacional de Derechos Humanos, como en la esfera internacional. Hemos suscrito la práctica totalidad de los convenios y convenciones internacionales de defensa de los derechos humanos, así como sus protocolos, al tiempo que hemos apoyado activamente la creación del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas y a él hemos elevado diversas resoluciones. El Gobierno socialista ha aumentado significativamente las contribuciones financieras a organismos defensores de los derechos humanos y, fundamentalmente, a la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Su defensa se ha integrado como prioridad horizontal de nuestra política exterior y de cooperación internacional para el desarrollo, e impregna la totalidad de las relaciones multilaterales y bilaterales, al tiempo que es la base de nuestra diplomacia pública y cultural. Por ello, se han puesto en marcha programas y acciones impulsados por el Gobierno y actuaciones políticas como el llamamiento al cierre de la prisión de Guantámano, la transparencia en el manejo de los vuelos norteamericanos con escala técnica en nuestro país y con destino a esta base, o el impulso del Gobierno español al Grupo de Trabajo para la Detención Arbitraria del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra, con el fin de asistir a los liberados de estas instalaciones y conocer sus condiciones de detención y reclusión.


El Gobierno ha contribuido de manera decisiva a la creación y el funcionamiento del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y a través de Onuart, con nuestras empresas transnacionales y algunas comunidades autónomas, hemos renovado la actual Sala de los Derechos Humanos y de la Alianza de Civilizaciones del Palacio de las Naciones de Ginebra, que incorpora la cúpula de Miquel Barceló , y será la sede de sus deliberaciones y decisiones. España realiza un gran esfuerzo para promover también la igualdad de género a nivel global y, de manera especial en Africa e Iberoamérica y en el ámbito de los derechos humanos.

El gobierno ha ratificado el Protocolo contra la Tortura y por iniciativa del presidente José Luis Rodríguez Zapatero se han intensificado los esfuerzos que realizamos con Naciones Unidas para lograr una moratoria de la pena de muerte. Coincidimos con amplios sectores la sociedad civil española e internacional en que ésta es una causa justa, digna y humanitaria. La pena máxima es una violación de los derechos humanos y su irreversibilidad la convierte en un caso extremo de trato cruel.

El 60 aniversario de la Declaración Universal debe ser un estímulo para reforzar los instrumentos jurídicos e institucionales de protección y promoción de los derechos humanos, porque ellos han propiciado el nacimiento y la maduración de una verdadera ética y conciencia universales. Sin duda, en las últimas décadas se ha avanzado mucho en la utopía del siglo XXI y nuestro empeño es convertirla día tras día en realidad y anteponer, como diría José Antonio Carrillo Salcedo , "la dignidad frente a la barbarie".

Un mundo injusto, 60 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

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QUINO PETIT – EL PAÍS

El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas alumbró un texto destinado a convertirse en un ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse.

El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas alumbró un texto destinado a convertirse en un ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse. Llegó bajo los peores auspicios, con un mundo desangrado por la II Guerra Mundial y muchas zonas sometidas al yugo de la colonización. Una mujer, Eleanor Roosevelt, estuvo al frente de la Comisión de Derechos Humanos encargada de proclamar los 30 artículos de la Declaración Universal. Han pasado 60 años y cada día observamos que sus postulados frecuentan más el limbo de la teoría que la crudeza de la práctica. Éste es un viaje alrededor del planeta, ilustrado con espectaculares fotografías, en busca del rostro de los principios inspiradores de la comunidad internacional.

1. Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos, y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

En los países en desarrollo nacen cada año más de 20 millones de niños con insuficiencia de peso. Alrededor de 923 millones de personas se encuentran en situación de subalimentación en el mundo, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Doscientos millones de familias malviven con el presupuesto de un dólar diario; 100 millones de personas lo hacen con 50 céntimos al día y morirán si no se actúa con urgencia. Más de mil millones de personas del Tercer Mundo ni siquiera tienen acceso a agua potable. De los más de 30 países que se enfrentan a graves carencias alimenticias, al menos 24 son africanos. En la imagen, dos chicos de la tribu Xhosa en Suráfrica, con sus cuerpos decorados para el rito de pasaje que les convertirá en hombres, tras ser circuncidados y permanecer un tiempo aislados sin comida ni bebida. Todavía mueren algunos durante el trámite.


2. Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole. (...)

Asha Ibrahim tenía 14 años cuando murió lapidada en Somalia en octubre de este año; había sido condenada por mantener relaciones sexuales sin estar casada tras ser violada por tres hombres. Una de cada tres mujeres ha sido golpeada, obligada a mantener relaciones sexuales o maltratada a lo largo de su vida, según Amnistía Internacional. En la imagen, mujeres relajándose en Teherán (Irán).

3. Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

El año pasado fueron asesinadas legalmente al menos 1.252 personas en 24 países, y otras 3.347 fueron condenadas a muerte. Amnistía Internacional estima que entre 18.000 y 27.000 personas siguen condenadas a la pena capital en todo el mundo; por el contrario, al menos 128 países han abolido este castigo en su legislación o en la práctica. En los últimos 18 años, 40 personas han sido ejecutadas por delitos cometidos cuando tenían menos de 18 años. En la imagen, niños en un centro de acogida para menores en Kinshasa (República Democrática del Congo).

4. Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre. (...)

Dos siglos después del comienzo de la abolición de la esclavitud, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) considera tiranizadas a 12,3 millones de personas (si bien otras organizaciones que trabajan de manera directa con esta realidad elevan la cifra a 27 millones). En sus estimaciones sobre el tráfico humano, el Departamento de Estado de Estados Unidos estima que entre 600.000 y 800.000 personas están sometidas al tráfico a través de las fronteras internacionales anualmente; el 80% son mujeres y niñas, y el 50%, menores. Free the Slaves calcula que de esta explotación se obtienen beneficios en torno a 32.000 millones de dólares cada año. En la imagen, la joven Sa Keena en un centro de acogida para mujeres explotadas en Pakistán.


5. Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Durante el año pasado, Amnistía Internacional documentó casos de tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes en más de 81 países. En el mismo periodo, la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) prestó asistencia a 111 víctimas de torturas, estimando 812 casos en 25 países. Al menos en 45 países permanecen encarcelados presos y presas de conciencia. Entre los abusos más escandalosos y denigrantes cometidos por los soldados estadounidenses en Irak han trascendido las vejaciones a las que sometieron a los presos de la cárcel de Abu Ghraib, desveladas por el periodista Seymour M. Hersh. En la imagen, casi un centenar de reclusos hacinados en una celda de apenas 25 metros cuadrados en una prisión brasileña donde las temperaturas alcanzan los 50º en verano.

6. Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.

Éste es el ambiente donde se desarrolla el interrogatorio a un traficante de heroína, atado de pies y manos, en una prisión policial de Myanmar (antigua Birmania). El mismo país cuya Junta Militar se encargó de aplastar brutalmente las manifestaciones encabezadas el año pasado por estudiantes y monjes budistas para protestar por la subida de combustibles, que acabó bautizada como revolución azafrán. Como símbolo de la resistencia a la represión militar birmana ha permanecido encarcelada, 13 de los últimos 19 años, Aung San Suu Kyi, premio Nobel de la Paz en 1991, la más célebre de los más de 2.000 presos políticos del país y cofundadora de la Liga Nacional para la Democracia, el principal partido de la oposición. En la actualidad, se encuentra en condición de arresto domiciliario.


7. Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. (...)

Al menos 23 países desarrollan leyes que discriminan a las mujeres, según estimaciones de Amnistía Internacional; otros 15 mantienen vigente una legislación discriminatoria para los migrantes y 14 legislan contra las minorías. La homosexualidad todavía se persigue en 70 países del mundo y en algunos se castiga con la muerte. Más de 30 albinos como el niño que aparece en la imagen, tomada en un colegio para ciegos y discapacitados de Bangalore (India), han sido asesinados en lo que va de año en Tanzania. El albinismo es considerado como una maldición en muchas partes de África.

8. Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo ante los tribunales nacionales competentes. (...)

El Consejo General del Poder Judicial ha cifrado este año 269.450 sentencias penales pendientes de ser aplicadas en España, según un informe elaborado por su servicio de inspección que ponía de relieve una grave situación de atasco judicial e inseguridad jurídica. En la imagen, perspectiva del hall del edificio de la Corte de Justicia de El Cairo, en Egipto. En este país murieron durante los seis primeros meses de 2007 más de 200 mujeres a manos de sus esposos o familiares, y Amnistía Internacional calcula que dos mujeres eran violadas cada hora.

9. Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.

Más de 800 personas han sido encarceladas en el centro de detención estadounidense en la base de Guantánamo (Cuba) desde su apertura en enero de 2002. Hoy permanecen privados de libertad 250 prisioneros sobre los que no pesa acusación ni se encuentran pendientes de juicio.

El recién elegido presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha anunciado su intención de cerrar este infame limbo jurídico orquestado por su antecesor en el cargo, el presidente saliente George W. Bush. En la imagen, presa chechena en una cárcel de Grozni.


10. Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial. (...)

El informe anual de Amnistía Internacional examina 54 países en los que durante el año pasado se celebraron juicios sin las debidas garantías procesales. En la imagen, prisioneros recién llegados a la cárcel de Abu Ghraib, en Irak, donde se hicieron mundialmente conocidas las torturas que infligían a los reclusos los soldados estadounidenses encargados de su vigilancia. En este país árabe permanecen hoy retenidas alrededor de 25.000 personas por la Fuerza Multinacional.

11. Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías. (...)

En febrero de este año, más de mil agentes de la policía francesa tomaron la pequeña localidad de Villiers-le-Bel, 20 kilómetros al norte de París, para detener a docenas de sospechosos (como el encapuchado de la imagen) de mantener tiroteos con otros policías en noviembre de 2007.

Reprieve, la ONG que investiga los vuelos ilegales de la CIA, ha presentado nuevas pruebas sobre 17 buques de armada estadounidense utilizados para interrogar a presuntos terroristas islamistas, lejos de testigos incómodos.

12. Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. (...)

Un marine escanea la huella ocular de un iraquí durante una operación de censo de habitantes llevada a cabo durante el año pasado por las fuerzas de ocupación en el vecindario de Gazoliya, al oeste de Bagdad. El Gobierno de Irak ha aprobado en noviembre el acuerdo de seguridad con Estados Unidos que establece la permanencia del Ejército estadounidense en el país árabe hasta finales de 2011. Las tropas deberán retirarse de los centros urbanos en verano del próximo año, y del país, a finales de 2011. Estados Unidos mantiene hoy a 152.000 soldados en Irak.


13.Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. (...)

Durante el año pasado, Amnistía Internacional contabilizó más de 550 puestos de control y bloqueos del Ejército israelí que restringían la circulación de la población palestina entre ciudades y pueblos de Cisjordania o se la impedía. Este año, el Parlamento Europeo ha aprobado mediante mayoría aplastante la Directiva de Retorno (rebautizada desde distintos ámbitos sociales como directiva de la vergüenza), que permite, entre otros aspectos, mantener detenidos a los inmigrantes sin papeles durante 18 meses e impide a los expulsados de la UE volver a entrar en cinco años. En la imagen, una joven en un ferry, con Ellis Island al fondo, donde permanecían en cuarentena los inmigrantes recién llegados a EE UU hasta comienzos del siglo XX.

14. En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país. (...)

La Organización Internacional para las Migraciones estima que alrededor de 200 millones de personas viven fuera de su país de origen, el 3% de la población mundial; de todos ellos, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) calcula que casi diez millones son refugiados; 740.000, solicitantes de asilo, y 12.794.000, desplazados internos. En la imagen, un inmigrante en el puerto de Calais (Francia), a la espera de cruzar al Reino Unido en septiembre de 2005. Éste es un punto de encuentro para sin papeles de Irán, Afganistán, Irak...

15.Toda persona tiene derecho a una nacionalidad. A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad. (...)

Desde ACNUR, se calcula que 5,8 millones de personas tienen la condición de apátridas. Sin embargo, el total real se estima en 15 millones. Ante la pasividad de la comunidad internacional, 160.000 saharauis malviven en campamentos levantados en Tinduf (Argelia) 33 años después de la retirada española del territorio. Aminetu Haidar quiso visitar en 1987 una delegación de la ONU que se encontraba en El Aaiún (Sáhara Occidental) y la policía marroquí la detuvo por los panfletos que llevaba. Permaneció detenida y sometida a torturas hasta 1991 en la cárcel negra de El Aaiún. En la imagen, una mujer iraquí y su bebé se mezclan con un documento de identidad del país.


16. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia. (...) 2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el matrimonio. (...)

Como consecuencia de las desigualdades y la discriminación por razón de sexo, Unicef calcula que más de 60 millones de mujeres entre los 20 y los 24 años se han casado o comenzado a vivir en unión libre antes de cumplir 18 años (el 34% de las integrantes de este grupo de edad en el mundo en desarrollo). La yemení Nejoud al Ahdal fue forzada a contraer matrimonio con 12 años. Como ha relatado este año en El País Semanal, durante casi dos meses fue violada cada día por su marido. En la imagen, una nepalí de 15 años llora de camino a casa de su marido.

17. Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.

En febrero de 2000, tras perder a su marido y a sus hijos en la segunda guerra de Chechenia, el Ejército ruso concedió tan sólo cinco minutos a la mujer de la imagen para reunir sus objetos más preciados (entre ellos, el retrato de su marido asesinado) y abandonar la zona antes de dinamitar su casa del barrio de Minutka, en Grozni. Entre los cerca de 10 millones de refugiados que ACNUR calcula en el mundo, se estima que alrededor de 250.000 se han unido en el último mes al millón que huye de la violencia al este de la República Democrática del Congo, donde más de cuatro millones de personas han muerto en los conflictos que la han asolado en la última década.


18. Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión. (...)

Amnistía Internacional ha documentado 45 países donde existen presos y presas de conciencia detenidos. La Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), calificada como ilegal por el Gobierno de la isla, tiene registrados 219 casos de presos políticos y posiciona a la autoridad de su país como que "mantiene la mayor cantidad a escala planetaria, en cifras absolutas, de prisioneros de conciencia adoptados por Amnistía Internacional". En la imagen, un hombre lleva a cabo un rito que persigue la paz con la naturaleza en una isla de Indonesia.

19. Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión. (...)

A 21 de marzo de 2007, Reporteros Sin Fronteras calculaba la existencia de 137 periodistas y 60 ciberdisidentes encarcelados por hacer su trabajo. Esta organización ha registrado desde 1992 la muerte de 500 periodistas asesinados por mafias o sicarios de políticos corruptos. Amnistía Internacional denuncia que en 77 países se restringe la libertad de expresión y prensa. Irak, donde han muerto asesinados 212 periodistas desde 2003, es el país más letal para ejercer esta profesión. En la imagen, plaza de Tiananmen (Pekín), lugar de la masacre de 1989.

20. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas. (...)

Miles de personas fueron detenidas el año pasado durante la represión de la Junta Militar de Myanmar (antigua Birmania) a las manifestaciones de estudiantes y monjes budistas bautizadas como revolución azafrán; Amnistía Internacional cree que alrededor de 700 siguen reclusas. En la imagen, refugiados en un campo de las Naciones Unidas en Kenia, donde permanecen acogidas 70.000 personas que han huido de la violencia y los conflictos en Sudán. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) calcula que más de 500.000 sudaneses se encuentran en el exilio, repartidos por los países limítrofes, tras huir de su país; más de cinco millones permanecen desplazados en el interior de Sudán.


21. Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes. (...)

En el último informe sobre el Índice de percepción de la corrupción, Transparencia Internacional ha denunciado que 7 de cada 10 países suspenden si se valora la honestidad de sus funcionarios y políticos. Entre los peores lugares de la lista se encuentran Estados como Somalia, Irak, Afganistán o Haití, y dictaduras como Myanmar (antigua Birmania). Esta organización estima el coste de la corrupción en los países más pobres en 35.000 millones de euros, la mitad de la ayuda destinada al desarrollo. En la imagen, mujeres afganas ejerciendo su derecho al voto en las elecciones presidenciales de 2004.

22. Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social. (...)

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha puesto de manifiesto en su Informe sobre la salud en el mundo 2008 que las diferencias de acceso a la sanidad entre ricos y pobres determinan variables en la esperanza de vida que superan los 40 años. Según la OMS, de los 136 millones de mujeres que darán a luz este año, unos 58 millones no recibirán atención médica de ningún tipo durante el parto y posparto, dejando en peligro sus vidas y las de sus hijos. En la imagen, damnificados por el huracán Katrina, que en 2005 dejó anegada Nueva Orleans a su paso por Estados Unidos, provocando más de 1.500 muertos y 55.000 millones de euros en pérdidas económicas.


23. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo, y a la protección contra el desempleo. (...)

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que el número de desempleados en el mundo podría aumentar de los 190 millones de 2007 a 210 a finales de 2009. Unicef calcula que alrededor de 246 millones de niños y niñas trabajan en todo el mundo; más del 70% se dedican a la agricultura, pero 1,2 millones de niñas están expuestas al tráfico de menores; 5,7 millones corren el riesgo de trabajar en condiciones de servidumbre o esclavitud, y 1,8 millones pueden ser obligadas a ejercer la prostitución o actividades relacionadas con la pornografía infantil. En la imagen, granjeros albaneses en Tirana.

4. Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas. (...)

Más de 12 millones de personas desarrollan su trabajo en condiciones forzosas, bajo amenaza o coacción, incluso en los países más ricos, según la OIT. Los cálculos de esta organización establecen que 8 de cada 10 personas sufren la explotación de entes privados; el 20% de las víctimas de trabajo forzoso se halla bajo la tiranía de Estados (como Myanmar o Corea del Norte) o por grupos militares (como en el caso de conflictos africanos). En la imagen, jóvenes solazándose en Banana Beach, Tel Aviv (Israel).


25. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial, la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios. (...)

Treinta y tres países del mundo, en su mayoría africanos, malviven en una situación "de hambre alarmante", según el Índice global contra el hambre publicado por el Instituto Internacional para la Investigación de Políticas Alimentarias. Esta institución evalúa en 14.000 millones de dólares la inversión adicional necesaria para cumplir los Objetivos del Milenio de reducir el hambre a la mitad en 2015. En la imagen, manufactura de mosquiteras en Tanzania para prevenir la malaria, enfermedad que acaba con más de un millón de personas cada año.

26. Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria.

Más de 70 millones de niños en el mundo no están escolarizados, según la ONG Educación Sin Fronteras, y 23 países corren el riesgo de no alcanzar la universalización de la educación en los próximos años. Según los Objetivos del Milenio de la ONU, 56 millones de niños de África y Asia ni siquiera han recibido educación primaria. Naciones Unidas eleva la cifra de menores sin escolarizar a más de 100 millones, cuyas tres quintas partes son niñas; dos tercios de los alrededor de 800 millones de analfabetos del mundo son mujeres. En la imagen, niños de camino a una clase en Beit Hanoun, en la franja de Gaza (Palestina), tras un bombardeo del Ejército israelí en noviembre de 2006.


27. Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad. (...) 2. Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.

El II Foro Iberoamericano de la Propiedad Intelectual ha puesto de manifiesto este año que hasta 300.000 empleos del ámbito cultural podrían perderse como consecuencia de la piratería. La Federación para la Protección de la Propiedad Intelectual calcula las pérdidas que provoca la piratería en la industria audiovisual y de videojuegos española en 1.100 millones de euros en 2007 y un 20% menos de espectadores en los cines. En la imagen, visitantes en una de las salas del Museo del Louvre de París.

28. Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta declaración se hagan plenamente efectivos.

Las manchas que dominan el centro de la escena corresponden al campo de refugiados de Djabal, en Chad, que ha acogido durante los últimos años a 14.000 refugiados a causa de la violencia en el polvorín sudanés de Darfur, agonizante desde 2003, con un saldo devastador de 300.000 muertos y 2,5 millones de refugiados. Los últimos en incorporarse a este asentamiento este año han sido alrededor de 10.000 desplazados internos del este de Chad, uno de los países más pobres del mundo, que llegaron huyendo de los ataques de la milicias rebeldes sudanesas yanyauid.


29. Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad. (...)

En los últimos 30 años, se han destruido 700.000 kilómetros cuadrados de selva amazónica por el comercio de maderas preciosas, la agricultura y la explotación ganadera. La deforestación mina las condiciones de vida de alrededor de 20 millones de personas y la mayor biodiversidad del planeta; sus seis millones de kilómetros cuadrados de extensión, repartidos entre nueve países latinoamericanos, ostentan el 23% de toda el agua potable del mundo y constituyen su mayor selva virgen. Por cada kilómetro cuadrado destruido a causa de la deforestación, se producen 22.000 toneladas de CO2.

30. Nada en esta declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta declaración.

Un niño se balancea en el cañón de un tanque abandonado en Managua (Nicaragua), ajeno a estos 30 artículos y a la mayor o menor observancia de su cumplimiento por parte de la comunidad internacional. Han pasado 60 años desde la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Basta salir un momento a la calle para comprobar que sus postulados están más presentes en los difusos dominios de la teoría que en la crudeza de la práctica.

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