Tesoros a descubrir en la Ruta de la Seda NÜSHU : Lágrimas al sol

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‘Nüshu’: lágrimas al sol

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Portada y página de un “sanzhaoshu”, cuaderno de felicitación ofrecido a las recién casadas tres días después de su boda.

El nüshu está considerado como la única escritura del mundo reservada exclusivamente a las mujeres. Nació en el siglo XIX en China, distrito de Jiangyong, provincia de Hunan. Con el tiempo y a partir de esta escritura, se fue desarrollando una verdadera cultura nüshu que hoy está en peligro. Las autoridades locales y nacionales están tratando de revivirla.

Chen Xiaorong

El nüshu, que literalmente significa "escritura femenina", está reconocido como la única escritura del mundo inventada y utilizada solo por mujeres. Apareció en el seno de la población rural del valle del río Xiao que atraviesa el distrito de Jiangyong en la provincia de Hunan y cuya cultura se caracteriza por la mezcla de elementos yao y han.

La escritura nüshu deriva de los caracteres chinos, pero en lugar de tomar una forma cuadrada, adopta trazos filiformes y oblicuos en forma de losanges. Adaptado al dialecto local (chengguan tuhua), esta escritura consta de cuatro elementos principales: el punto y las líneas verticales, inclinadas y arqueadas.

El primer objeto aseverando la existencia del nüshu es una moneda de bronce, descubierta en Nankín, capital de la provincia de Jiangsu. Se remonta a la época del Reino celestial de la gran paz (1851 a 1864), un reino rebelde, conocido por haber introducido importantes reformas sociales y adoptado, en cierta medida, políticas sobre la igualdad de género. La pieza contiene una inscripción de ocho caracteres nüshu que significa: "Todas las mujeres bajo el cielo pertenecen a la misma familia"

Una cultura soleada

El nüshu se transmitía principalmente de madre a hija y se practicaba entre hermanas y amigas por placer. La escritura fue utilizada por mujeres de la sociedad feudal que no tenían acceso a aprender a leer y escribir.

Las mujeres emplearon esta escritura silábica con frecuencia para escribir sus autobiografías, los sanzhaoshu o Cuadernos del tercer día (votos dirigidos a las novias tres días después de la ceremonia nupcial) y cartas entre "hermanas juramentadas" (en los círculos de bordadoras, las muchachas prestaban, de dos en dos, un juramento de apoyo mutuo), pero también para transcribir canciones folklóricas, acertijos y traducciones de antiguos poemas chinos. También se usó para escribir canciones pastorales que elogiaban la moralidad, la necesidad de ayudar a su esposo y la frugalidad en el manejo del hogar. Todos estas obras estaban en forma de poemas, consistiendo principalmente de siete caracteres, y a veces de cinco.

Según Zhao Liming, de la Universidad Tsinghua de Pekín, el nüshu no solo es una escritura, sino que es una cultura femenina tradicional china típica. Fue como un rayo luminoso que hizo más dulce la vida de las mujeres. "El nüshu permitió a las mujeres expresarse y luchar contra la dominación masculina", agregó.

Un día, una practicante de nüshu sentenció: "Los hombres tienen su escritura, sus libros y sus escritos, son hombres virtuosos. Nosotras tenemos nuestra escritura, nuestros libros y nuestras escrituras, somos mujeres virtuosas”.

El profesor Zhao Liming explica que las mujeres se reunían normalmente para bordar y cantar canciones escritas en nüshu. De hecho, esta escritura se puede encontrar tanto en papel como en abanicos, así como en ropas, pañuelos y cinturones. "Cada mujer en Jiangyong escribió su biografía con sus propias manos", dice Zhao Liming. "Quienes no sabían escribir dependían de las otras. Después de su muerte, las hijas escribían las biografías de sus madres. "

Al igual que una planta frágil, el nüshu se marchitaba con la muerte de su autora. A menudo, las mujeres mayores solicitaban, antes de morir, que colocaran uno u otro de sus escritos en su féretro o que quemaran otro, de modo que pocos de ellos pasaron a la posteridad.

"El contenido de las obras nüshu se inspiró en la vida cotidiana de las mujeres: matrimonio, familia, interacciones sociales, anécdotas, canciones, acertijos. Constituyen un corpus rico de informaciones sobre las costumbres populares y son de gran valor para la investigación en lingüística, etimología, arqueología, antropología y otras áreas de las humanidades y las ciencias sociales", explica el profesor Zhao Liming, estudioso del nüshu desde hace unos treinta años. Tras varios años de investigación, su equipo de la Universidad de Tsinghua ha recopilado y traducido más del 95% de los documentos nüshu existentes. Publicado en 2005, bajo el título Colección de obras chinas en nüshu, esta compilación en cinco volúmenes es la más completa jamás realizada. Hasta entonces, solo un capítulo del libro Diez años de historia de Jiangyong (1959) se había dedicado a esta escritura, mientras que las primeras referencias escritas al nüshu aparecieron en las Notas de consulta del distrito de la provincia. Hunan (1933).

“Al usar sus propios escritos para confiar, consolarse mutuamente, contar sus penas o elogiarse, las mujeres han conseguido construir su propio paraíso espiritual”, afirma Zhao Liming. “Tianguang (luz celestial) es una palabra que a menudo aparece en sus escritos. Esta palabra les dio coraje, les ayudó a superar las dificultades y les sirvió de guía para una vida mejor. Además, ninguna de ellas se suicidó: la luz celestial las hizo fuertes y optimistas. Incluso llorando, anhelaban vivir al sol”.

 

 

He Jinghua, continuadora de la escritura nüshu, caligrafiando la frase “Escrituras misteriosas a través del tiempo”.
 

 

Escritura de lagrimas

“Esta escritura ha ayudado a las mujeres Jiangyong a enjugar sus lágrimas”, explica Tan Dun, célebre compositor chino y embajador de buena voluntad de la UNESCO. En 2008 regresó a su provincia natal, Hunan, para investigar sobre la cultura nüshu. “A la entrada de Shanggangtang Village vi un puente de la dinastía Song de ochocientos años de antigüedad, cuya mitad se había derrumbado. Me recordó al nüshu, que también está en peligro”, consignó en su diario de viaje.

Es así como se prometió hacer todo lo posible por salvar esta escritura, cuyos caracteres se asemejan a “notas de música que vuelan al capricho de los vientos” y que algunas suelen evocarle las formas del arpa o la pipa (laúd tradicional) china. Y fue ahí cuando nació la idea de una nueva sinfonía: “Nüshu, canto secreto de las mujeres”. Desde 2013, la Orquesta de Filadelfia (Estados Unidos), la Orquesta del Concertgebouw (Países Bajos) y la Orquesta sinfónica de la NHK (Japón) han coproducido este poema sinfónico en las salas de conciertos más prestigiosas del mundo.

El nüshu ha pasado de ser una cultura femenina secreta y confidencial a ser una “cultura del mundo”, expresó Tan Dun, para quien el éxito de su sinfonía “muestra el respeto del mundo por la  utopía de las mujeres”.

Esta obra maestra contemporánea de trece movimientos combina tradiciones musicales orientales y occidentales y refleja diferentes aspectos de la cultura nüshu: canciones que acompañan el acicalado de la novia o la separación de ésta de su madre; otras que tristemente evocan medio siglo de vida matrimonial o expresan la nostalgia por las amigas de la infancia. El instrumento central es el arpa que suena, según la fórmula del compositor, como “un relato de mujer que solloza”. Tan Dun presenta en su sinfonía trece secuencias de un vídeo que él mismo realizó en 2008 en China. Fue la primera vez que alguien filmó la cultura tradicional nüshu.

En la aldea de Shang Gan Tang, el compositor se reunió con seis mujeres capaces de escribir nüshu. Fueron nombradas custodias de la tradición nüshu por el gobierno del distrito. Gracias a ellas, esta antigua cultura puede transmitirse hoy a las nuevas generaciones.

“El secreto de la inmortalidad reside en el esfuerzo por preservar las tradiciones culturales en peligro y legarlas a la posteridad”, dice Tan Dun.

Muerte y resurrección

La muerte el 20 de septiembre de 2004 de la centenaria Yang Huanyi marcó el comienzo de una nueva era, la del post-nüshu. Fue una de las más famosas, pero también la última, escritora y poseedora de la cultura nüshu.

El peligro de la desaparición del nüshu y la necesidad de su protección suscitaron una atención particular por parte de los gobiernos locales. Así, en 2002, el nüshu fue inscrito en el Registro nacional del patrimonio documental de China. A partir de 2003, se realizaron talleres en el distrito de Jiangyong para capacitar a nuevas practicantes de nüshu. En 2006, el Consejo de Estado incluyó al nüshu como Patrimonio cultural inmaterial nacional de China.

En mayo de 2007 se construyó un Museo del nüshu en la isla Puwei, en el distrito de Jiangyong. Rodeada por el río Xiao, en medio de un paisaje encantador, la isla alberga Puwei Jinmei, aldea natal de muchas renombradas autoras en nüshu desde la cual la escritura nüshu fue propagándose en la región. Según Yang Cheng, director del departamento de información del distrito, “la cultura tan particular del nüshu es la quintaesencia de la sabiduría colectiva de las mujeres de Jiangyong. Refleja su inteligencia, autoestima, coraje y espíritu creativo. Es una hermosa flor que florece en el jardín de mil flores de la humanidad. La protección de esta cultura local requiere una toma de conciencia por parte de académicos, artistas y autoridades, pero sobre todo de los habitantes de la región”.

En los últimos años, China ha realizado esfuerzos en materia de legislación y planificación en materia lingüística, así como para una mayor informatización y estandarización de los idiomas. Así, el distrito de Jiangyong fue designado zona piloto para un proyecto ecolingüístico en el marco de un plan iniciado en 2015 por el gobierno chino para proteger los recursos lingüísticos.

Actualmente, las autoridades locales encargan a profesionales del nüshu (investigadores, autores) la redacción de manuales fáciles de comprender, explicar en qué contexto apareció la cultura Nüshu, qué valores transmite y cuáles son los conocimientos básicos para adquirirla y cómo conservarla y transmitirla. La idea es incorporar el nüshu en los planes de estudio de las clases opcionales de escuelas primarias y secundarias a fin de promoverlo lo más ampliamente posible.

 

 

Acicalando a una novia para la boda. Fotograma de un vídeo realizado por el compositor Tan Dun en 2008.
 

 

Estilo colorido

Como el nüshu ha sido una escritura popular, proveniente de un dialecto no estandarizado, los escritos nüshu están fuertemente influenciadas por el estilo de cada autora, a menudo colorido tanto por su elección de las palabras como por su personalidad. El profesor Zhao Liming dirigió un trabajo de investigación respecto de los caracteres básicos más utilizados de los 220.000 contenidos en los escritos nüshu, posibilitando por primera vez la normalización del idioma. En 2015, la Organización Internacional de Normalización (ISO) reconoció 397 caracteres nüshu, y en marzo de 2017, el nüshu hizo su entrada en el conjunto de caracteres codificados universales (UCS), por tanto, ya puede transmitirse sobre una base científica.

Salvaguardar y proteger la cultura nüshu es una tarea compleja que se inscribe en muy vastos programas de ingeniería social, y el desarrollo del espacio cultural en la era de la información le brindará una nueva vitalidad. Entre sus muchos adeptos, algunos admiran la simplicidad de su escritura y lo estilizado de su caligrafía; otros exploran las posibilidades de hacer negocios creando productos culturales innovadores inspirados en el nüshu; otros, finalmente, lo usan para promover la cultura femenina tradicional.

Reunión en CZFB sobre la Conferencia Internacional de Operadores Económicos Autorizados de Bakú

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13/02/2018

La conferencia tendrá lugar los días 2, 3 y 4 de mayo en la capital azerbaiyana y es un encuentro de gran interés para el colectivo profesional logístico que trabaja en el entorno de la actividad aduanera y del comercio internacional. La Asociación Internacional de Operadores Económicos Autorizados (OEA) coorganiza este acontecimiento dirigido a todos los actores de la cadena de suministro en el comercio internacional, congreso que el año pasado se celebró en el Salón Internacional de la Logística y la Manutención SIL Barcelona.

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De izq. a dcha.: Antoni Llobet, presidente de la Asociación Internacional de Operadores Económicos Autorizados; Jordi Cornet, presidente ejecutivo del Consorci de la Zona Franca de Barcelona; y Javad Gasimov jefe del Comité Aduanero Estatal de Azerbaiyán.
Azerbaiyán tiene una de las economías de más rápido crecimiento del mundo y es un nodo importante en la nueva ruta de la seda entre Europa y Asia Central, estratégico en el ferroviario Bakú-Tiblisi-Kars del Middle Corridor.

El encuentro entre la delegación azerbaiyana, la de la OEA y el CZFB ha venido propiciado por el creciente protagonismo del Consorci en el ámbito logístico a través de la gestión de su Zona Franca Aduanera, la organización del SIL Barcelona, así como de la proyección que está dando a la ciudad de Barcelona dentro del mapa internacional de Zonas Francas Aduaneras y de plataformas logísticas.

El networking de entidades alrededor del mundo de las aduanas ha servido también para dar proyección de la candidatura del Consorci de la Zona Franca de Barcelona para acoger la sede mediterránea de la organización Mundial de Zonas Francas (WZFO) y para informar de la celebración en Barcelona, dentro del marco del SIL 2018 —del 5 al 7 de junio—, del Congreso de la Asociación de Agentes de Aduanas de las Américas (Asapra).

En el SIL Barcelona de 2019 se celebrará también el Congreso Mundial de Zonas Francas (WZFO) y el congreso Alacat de la Asociación de Agentes de Carga y Operadores Logísticos Internacionales de América Latina y el Caribe.

EMPRESAS O ENTIDADES RELACIONADAS

Consorci ZF Internacional, S.A.U - Salón Internacional de la Logística y de la Manutención

Así construyeron en China una estación de tren completa en tan solo nueve horas

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SE CONVERTIRÁ EN EL PRINCIPAL MEDIO DE TRANSPORTE ENTRE EL SUDESTE Y CENTRO DE CHINA

Un ejército de trabajadores y una jornada laboral completa más una hora extra ha sido el tiempo necesario para construir una estación de tren nueva en la provincia de Fujian, al sur de China. 1500 chinos lo han logradoUn equipo de obreros trabajan en la construcción de la estación de Nanlong | PearVideo

Nueve horas han sido necesarias para construir una estación de tren nueva en la provincia de Fujian, al Sur de China. Alrededor de 1.500 trabajadores, siete trenes y 23 excavadoras se encargaron de pavimentar el terreno, poner las vías, instalar señales de tráfico y algunos equipos de monitoreo de tráfico.

La construcción comenzó el pasado 19 de enero y terminó nueve horas después en la estación de Nanlong, en la ciudad de Longyan. La estación completamente nueva conectó el ferrocarril de Ganlong, el de Ganruilong y el ferrocarril de Zhanglong, con las vías del de Nanlong.

Los ingenieros esperan que la obra completa termine a finales del 2018. Asimismo, estiman que el ferrocarril de Nanlong, con sus 246 kilómetros, se convierta en el principal medio de transporte entre el sudeste de China y el centro de China.

La organización ha sido la clave para la construcción de una estación de tren en tan poco tiempo: "Los trabajadores habían sido organizados en siete unidades para abordar diferentes tareas al mismo tiempo", explicó el subdirector del China Tiesiju Civil Engineering Group, compañía encargada de la obra.

 

 

La Nueva Ruta de La Seda Los trenes de carga de China a Europa superan en 2017 la suma de últimos 6 años

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Un total de 3.673 trenes de mercancías viajaron de China a Europa en 2017, una cifra superior a la suma de convoyes durante los últimos seis años, informó hoy la Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo del país asiático.

Esta cifra supone un incremento del 116 % respecto al volumen de trenes de mercancías que viajaron a Europa en 2016.

Según afirmó hoy en rueda de prensa un portavoz de esta comisión, Yan Pengcheng, desde 2016 el transporte de carga de China a Europa se ha desarrollado muy rápido, aumentando tanto el número de trenes como el valor de las mercancías transportadas, y también ha subido la cantidad de trenes que vuelven desde Europa.

"Estas rutas no solo promueven el comercio entre los países por los que pasan, sino que también fomentan la apertura económica del país", dijo Yan, en declaraciones recogidas por medios nacionales.

China cuenta con un total de 61 rutas, que tiene origen en 38 ciudades distintas del país y destino en 36 urbes de 13 países de Europa.

En 2017, el gigante asiático ha incorporado 23 nuevas ciudades y 5 nuevos países a los destinos de sus mercancías.

Yan apuntó que el año pasado se consiguió también una mejora de la eficiencia, ya que algunas vías ahora permiten una velocidad de 120 kilómetros por hora.

"Al principio se necesitaban más de 20 días para llegar (a Europa), pero ahora con entre 12 y 14 es suficiente", apuntó.

Según explicó el portavoz, el coste de operar estas rutas ha disminuido en un 40 % desde que entraron en funcionamiento.

En cuanto a los bienes, al principio el transporte ferroviario se reservaba para la tecnología (sobre todo teléfonos móviles y ordenadores), pero ahora también se lleva ropa, calzado, automóviles y partes de automóviles, cereales o vino, entre otras mercancías.

Según previsiones de la Corporación Ferroviaria del país, China espera que el número de trenes de mercancías hacia Europa supere este año los 4.000.

La ruta ferroviaria Yiwu-Madrid es la más larga del mundo, con 13.052 kilómetros. En lo que va de 2017 se han abierto ya dos nuevas rutas, una a Xiamen a Budapest y otra que va de Urumqi a un puerto de Kazajistán, donde los contenedores se trasladarán a buques que cruzan el Caspio con destino a Bakú, desde donde serán dirigidos a Europa o Asia.

Ancestral Ruta de La Seda,A la sombra de los picos himalayos, una carretera destinada al trueque

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 AFP internacional

 

 

Mercaderes del norte de Pakistán trepan por un camino peligroso, en altitud, para abastecer a los habitantes aislados del corredor de Wakhan, en el noreste de Afganistán. Foto tomada el 11 de octubre de 2017

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El mercader Afzal Baig aguijonea en vano su caballo. El animal se niega a dar un paso más por el peligroso sendero de montaña que escala, cargado con mercancías destinadas al trueque en Afganistán.

A casi 5.000 metros de altura, el paso de Irshad, antaño un tramo de la Ruta de la Seda, es hoy la frontera física entre Afganistán y Pakistán.

Este inhóspito lugar es uno de los pocos puntos de acceso al corredor de Wakhan, una remota y estrecha franja de territorio situada en el noreste de Afganistán.

Generaciones de mercaderes como Afzal Baig recorrieron este corredor con sus animales de carga. Un simple tropiezo en el paso estrecho puede provocar una caída de cientos de metros.

Mientras Afzal Baig se enfada con su caballo, se levanta una ventisca.

"No te fíes de este camino", grita a un periodista de la AFP que sigue a su pequeño grupo. "Te puede traicionar en cualquier momento".

Los vendedores se dirigen al encuentro de la tribu wakhi, que vive en Wakhan, para canjear su cargamento por ganado.

Apenas un puñado de personas hacen cada año este vertiginoso trayecto en el corazón del "nudo de Pamir", el punto en el que convergen tres de las cordilleras más altas del mundo.

- Desaparecidos en avalanchas -

Baig rasca la nieve de los cascos del caballo y prosigue el viaje. El temporal impide ver a más de unos pocos metros, obligando a los hombres a guiarse con el ruido del caballo que los precede.

Cráneos y huesos humanos yacen en las cuevas que aparecen a lo largo del camino. Según Baig, son los restos de mercaderes que fallecieron al intentar cruzar el corredor.

Él mismo perdió a seis de sus compañeros de viaje, desaparecidos en avalanchas. Tres de ellos murieron en un accidente. Hubo que esperar casi un año para encontrar sus cuerpos.

Baig y sus clientes en Wakhan no tienen dinero. Todos los intercambios se basan en el trueque de ganado. Tres sombreros valen un carnero; media docena de relojes de plástico valen dos ovejas o una cabra; y 10 kilos de té o cinco de harina valen un yak.

La otra moneda de intercambio es la mantequilla de yak, conservada en odres hechos con vísceras de cabra o de carnero.

- Mantequilla de yak por calcetines -

La mantequilla de yak es un bien muy apreciado. Una bolsa puede cambiarse por 10 cajetillas de tabaco, tres pares de zapatos o seis a ocho pares de calcetines.

"Espero obtener tres yaks", dice Baig, sentado junto a una hoguera, mientras bebe té mezclado con copos de nieve.

El comercio con Wakhan es "su herencia ancestral", explica. Su padre y su hermano mayor recorrieron ese camino antes que él, pero ahora son demasiado mayores para hacerlo.

Los habitantes de Hunza, un antiguo principado situado al otro lado del paso y que ahora forma parte de Pakistán, cuentan que la tradición del trueque con Wakhan comenzó hace varios siglos y contribuyó a consolidar la paz entre los pueblos.

Para Aziz Ali Dad, un antropólogo que estudió las tribus de esta zona conocida como Alta Asia, esa vía comercial representa una arteria menor de la Ruta de la Seda.

"Antaño, las tribus de la frontera entre China, Tayikistán, Afganistán y Pakistán comerciaban entre ellas", explica a la AFP.

La invasión soviética en Afganistán acabó con esos intercambios. Pero la ruta que enlaza Wakhan con Hunza sobrevivió, probablemente porque el paso de Irshad es una de las pocas vías de acceso al corredor y porque la región permaneció al margen de la guerra.

"La gente de ambos lados de la frontera comparte la misma cultura, la misma lengua y parentesco y es una ventaja adicional", dice.

- Botones coloridos -

Cuando Baig llega a la primera aldea en Wakhan, los habitantes se precipitan hacia él. Los hombres lo abrazan y toman las riendas de su caballo, y las mujeres le besan las manos, una forma de saludo tradicional en la tribu wakhi.

"¿Me has traído los botones que te encargué el año pasado?", pregunta una de ellas mientras le sirve té.

Las habitantes de Wakhan mantienen una relación especial con el tiempo. Muchas ignoran su edad, pero los relojes de plástico que traen los comerciantes son su adorno favorito.

Cosen todo tipo de objetos coloridos, botones o botellas de plástico, incluso cortaúñas, en su ropa para embellecerla.

Una mujer, que ya lleva cuatro relojes de plástico en un brazo, le pregunta a Baig si le ha traído más. "Necesito más para el otro brazo, quizá tres o cuatro", dice.

Su familia negocia un yak, un odre de mantequilla y cuatro carneros a cambio de botones, relojes, unos pares de calcetines y sombreros de lana.

Los mercaderes dejan dos yaks a crédito. Un hombre de la familia prevé viajar a Hunza en los próximos meses para conseguir harina y arroz.

"Este [sistema] se basa en la confianza", explica Baig. "Es tan viejo como el propio comercio".