Casi la mitad del planeta carece de energía moderna en el hogar, según la ONU
Al problema del acceso a fuentes de energía modernas se agrega que buena parte de esos hogares cuentan con cocinas rudimentarias, que suelen ser poco eficientes y causan gran cantidad de humo, una situación particularmente común en el mundo rural.
El informe advierte de que el humo causado por la quema en el hogar de combustibles como carbón o leña, junto a la ausencia de equipos de cocina modernos y ventilación adecuada, es el origen de numerosas afecciones respiratorias.
Unos dos millones de muertes anuales por enfermedades como neumonía, cáncer de pulmón y otras patologías respiratorias se asocian a la inhalación del humo producido por la quema de combustibles sólidos, asegura el estudio, que advierte de que los más afectados suelen ser niños y mujeres.
El 44% de los fallecidos cada año a causa de estas dolencias son menores de edad, mientras que el 60% de los adultos son mujeres, detalla el informe.
"Ante el enorme impacto de estas enfermedades en los países menos desarrollados", los responsables del estudio aseguran que "una mayor actuación en materia de energía doméstica tendría consecuencias muy positivas en el ámbito de la salud de las poblaciones afectadas".
Otro efecto nocivo de la dependencia del carbón y la leña que se debe tener en cuenta es la emisión de gases contaminantes que genera su combustión.
El informe del PNUD alerta que es "indispensable" una mejora en la situación del consumo energético doméstico en los países en desarrollo si se aspira a cumplir la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) fijados por la ONU de reducir a la mitad la pobreza mundial en relación a los niveles de 1990.
Concretamente, calcula que para lograr esa meta, unos 1.200 millones de personas deberían lograr acceso a luz eléctrica y 1.900 millones abandonar los combustibles sólidos por otros menos dañinos.
"Los países en desarrollo van muy atrasados respecto a la universalización del suministro eléctrico, ya sea para cumplir sus metas nacionales o para alcanzar los ODM", afirma el documento.
En ese contexto, destaca que la mitad de los Gobiernos de los países en desarrollo se han comprometido a alcanzar metas concretas en la ampliación del acceso a la electricidad entre sus respectivas poblaciones, pero muy pocos lo han hecho respecto al uso de combustibles sólidos en la cocina o como calefacción.

