El acuerdo de paz del Líbano percibido como una victoria de Hezbolá
"Hezbolá disponía hasta ahora de un derecho a veto sobre el terreno que ahora se ha transformado en un derecho a veto al gobierno", agregó, en referencia a las medidas contra Hezbolá que el ejecutivo se vio obligado a retirar tras la muestra de fuerza de la organización chiita en mayo.
Para Hilal Jashan, la victoria de Hezbolá es mucho más clara. "El acuerdo tiene un vencedor, la oposición, y un vencido, la mayoría" parlamentaria, afirmó, citando la obtención del derecho de bloqueo y que "no se pusiera sobre la mesa la cuestión fundamental de su armamento".
Hezbolá es la única milicia libanesa que no entregó las armas pese a la resolución 1559 del Consejo de Seguridad de la ONU de 2004 que obligaba a ello.
"Todo acuerdo", explicó Jashan, "refleja un equilibrio de fuerzas sobre el terreno. No sorprende a nadie que tras 18 meses de parálisis (institucional), hayamos alcanzado un acuerdo sólo después del ataque de Hezbolá a Beirut".
Para Patrick Haenni, de la organización de análisis International Crisis Group (ICG), el desarme de Hezbolá era algo demasiado delicado para ser abordado en el contexto actual.
"No se puede mantener una discusión seria a corto plazo. Lo que sí se pudo poner sobre la mesa es el modo de delimitar el uso de las armas", argumentó.

