El patriarca ortodoxo Bartolomé I: «en Europa hay sitio para todos»
La sociedad europea es abierta, hay mezquitas en muchas ciudades europeas y lo consideramos de lo más natural. Pero esto tiene que ser mutuo. Es injusto que por ejemplo en Arabia Saudí no estén permitidas las iglesias cristianas. En Estambul los cristianos somos una pequeña minoría, pero somos ciudadanos turcos y, como minoría, cumplimos con todas nuestras obligaciones con el Estado. Pero no siempre se nos trata en pie de igualdad con la mayoría musulmana, nos sentimos ciudadanos de segunda clase y eso nos entristece.
Se le ha llamado el "patriarca verde" por su defensa del medio ambiente. ¿Por qué escogió esa causa?
Heredé el interés por la ecología de mi predecesor, el patriarca Dimitri, que instauró el día 1 de septiembre como jornada de oración por la protección del medio ambiente. Es un asunto urgente en todas las partes del mundo.
La iglesia tiene el deber de participar, debe mostrar su empeño en concienciar a la gente, particularmente a los jóvenes, porque serán determinantes en el futuro de nuestro planeta. Es un asunto que nos afecta a todos, cristianos y no cristianos, porque la Tierra es nuestra casa común. La palabra "ecología" deriva del griego "oikos", que significa casa.
Aproximadamente cada dos años organizamos un simposio al que invitamos no sólo a cristianos, sino también a gente de otras religiones y especialistas en otros campos como biólogos o medioambientalistas. Justos tratamos de construir un diálogo entre ciencia y religión, y ya hemos alcanzado algún logro.

