El poeta español Antonio Gamoneda apoya en Cairo la Alianza de Civilizaciones
‘La Biblia ejerció una seria influencia sobre mí- admitió-, por lo que empecé a sospechar de que otros libros sagrados podría ser fuente de inspiración’.
El poeta, leonés de adopción, ha visitado muchos países desde que le concedieran el Premio Cervantes 2006, pero confesó que necesita descansar: ‘Hace año y pico que apenas puedo trabajar ni leer’, se quejó.
Sin embargo, señaló que cuando se traslada en tren, ‘al ser los viajes más largos, pienso más’ y puede escribir.
En la actualidad, ha terminado un libro de memorias que cubre la etapa de su infancia durante la guerra civil española y la posguerra, que será publicado próximamente, y tiene ‘una veintena de poemas que parece que van tomando condición de libro con un título provisional, ‘Canción errónea».
Aquejado de una dolencia de espalda, señaló que ‘está aprendiendo a ser viejo’ lo que le permite ‘tener una sensibilidad progresiva de acercamiento al hecho final que es la muerte’, que marca su poesía.
‘Se aprende a ser viejo de varias maneras, dándole un valor positivo a los recuerdos, amando lo perdido y amando lo que está viniendo’, explicó Gamoneda, para quien ‘esas dos direcciones del amor son los componentes más importantes del aprendizaje’.

