Hermano Islam por Juan José Tamayo
3. ¿Religión patriarcal?
Se considera el islam una religión machista, patriarcal, que discrimina, reprime y margina a la mujer. Es verdad que la mujer vive una situación estructural de marginación en no pocos países islámicos, pero esa situación no responde a los orígenes del islam ni a la praxis y al mensaje originario del Profeta, que reconoce personalidad jurídica a las mujeres y reclama respeto a su dignidad, en una sociedad y una cultura donde eran tratadas como esclavas. Es verdad, igualmente, que la estructura organizativa del islam es generalmente patriarcal y que las mujeres no suelen asumir responsabilidades en la esfera pública o en el ámbito de lo sagrado. Eso sucede en la mayoría de las religiones, especialmente las monoteístas.
Pero cabe constatar, igualmente, que en el islam existen, como en el cristianismo y el judaísmo, movimientos feministas cada vez más pujantes que luchan por la emancipación de las mujeres en la sociedad y en la propia religión, leen los textos sagrados desde la perspectiva de género con sentido inclusivo y quieren recuperar la praxis igualitaria de los orígenes. (…) El patriarcalismo, la misoginia y el androcentrismo de las religiones en general y de las monoteístas en particular requieren una revisión profunda que desemboque en una transformación estructural e ideológica
En los últimos años se han desarrollado campañas terribles acusando indiscriminadamente al islam de machista. Un ejemplo es la película Sumisión, del director de cine holandés Theo van Ghog, asesinado el 2 de mayo de 2002. Otro es la política somalí Ayaan Iris Ali, residente en Holanda y miembro del Parlamento de ese país, quien considera la misoginia inherente al islam, relaciona directamente el maltrato a las mujeres con el Corán y, en una ocasión, llegó a proponer que se sondeara la ideología de los musulmanes cuando fueran a solicitar un empleo.

