Intervención de España en nombre de la UE en el 54 Periodo de Sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer
Señor Presidente,
La Unión Europea, que tengo el honor de representar en este período de sesiones, inició hace poco una nueva fase con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa. Aunque desde 1997 la Unión Europea había venido incluyendo entre sus objetivos la eliminación de las desigualdades entre hombres y mujeres, el nuevo Tratado da un fuerte impulso a este objetivo, al otorgar, por fin carácter vinculante a la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. La Carta reitera la garantía de igualdad entre mujeres y hombres en todos los ámbitos, inveterada en la Unión Europea.
Estamos en un momento de examen y evaluación. Han transcurrido 15 años desde que se aprobara la Plataforma de Acción, 10 años desde el vigésimo tercer período extraordinario de sesiones de la Asamblea General, 10 años desde la Cumbre del Milenio y 10 años desde la adopción de la RCSNU 1325.
En la Unión Europea, la estrategia 2006-2010 de la Comisión Europea para la igualdad entre mujeres y hombres (el llamado "Plan de trabajo") expirará este año, como también la Estrategia de la Unión Europea para el Crecimiento y el Empleo. Así pues, nos hallamos actualmente en un proceso de examen y evaluación cuya finalidad es definir la forma de nuestras futuras políticas de igualdad, reconociendo que todavía hemos de afrontar muchos desafíos.
Señor Presidente,
Hace 15 años, en Beijing, definimos 12 esferas de especial preocupación. Ha llegado el momento de pasar a las medidas y a la acción: aprovechemos esta reunión conmemorativa para despejar de una vez por todas esas preocupaciones. Atravesamos en la actualidad una profunda crisis económica. En la Unión Europea, la recesión es peor que la Gran Depresión de los años 30. La crisis económica está teniendo una repercusión distinta en las mujeres y en los hombres, debido a los diferentes papeles que todavía se asigna a unas y a otros en la sociedad y en el mercado laboral, y puede tener efectos negativos en los avances logrados hasta ahora en materia de igualdad entre mujeres y hombres.

