La FAO avisa de que la crisis alimentaria puede agravarse y reclama un consenso mundial
Una ‘tragedia anunciada’
El senegalés Jaques Diouf ha dicho que el mayor desafío no consiste sólo en asegurar alimentación adecuada a los 963 millones de hambrientos que hay en el mundo, sino también en "lograr alimentar en 2050 a 9.000 millones de personas".
Para ello, ha destacado, será necesario duplicar la producción alimentaria mundial con los recursos financieros indispensables para las inversiones en la agricultura con el objetivo de asegurar el "derecho más fundamental del ser humano: el de la alimentación".
Diouf ha calificado de "especialmente grave" la situación de inseguridad alimentaria y la consideró la "crónica de una tragedia anunciada", antes de reconocer, además, que la crisis financiera mundial "no facilita la tarea".
Pese a que ve "indicios alentadores" en medidas como la ayuda de 1.000 millones de euros entre 2008 y 2010 de la Unión Europea para el desarrollo de la agricultura en países pobres o el aumento del crédito al sector agrícola por parte del Banco Mundial, Diouf ha manifestado que los medios financieros "distan todavía mucho de estar a la altura de las necesidades".
En este sentido, ha resaltado que el descenso del precio de los alimentos no debe interpretarse como el final de la crisis.
Tras afirmar que los datos más recientes indican que la situación actual es "más inquietante" que la de 1996, Diouf ha apuntado que las medidas que deben tomarse a corto, medio y largo plazo para hacer frente a la crisis alimentaria se sitúan en dos frentes: resolver de modo inmediato los problemas alimentarios urgentes y promover a largo plazo la producción y la productividad agrícolas.

