La ONU denuncia que 117.000 refugiados bosnios no pueden volver a su país por disputas políticas
La Unión Europea persigue desarrollar políticamente la región, consiguiendo que los líderes bosnios, croatas y serbios alcancen un consenso.
CANAL SOLIDARIO
Han pasado 14 años del fin de la guerra de los Balcanes, pero 117.000 bosnios que se vieron obligados a abandonar su país siguen sin poder regresar. La causa son las disputas políticas que todavía existen en Bosnia y Herzergovina.
El país, desde su independencia como república está compuesto por dos entidades políticas: la Federación de Bosnia-Herzegovina, y la República Sprska.Constituido como una república federal, funciona realmente como un protectorado internacional bajo el mandato de un Alto Representante.
Estados Unidos y la Unión Europea persiguen desarrollar políticamente la región, consiguiendo que los líderes bosnios, croatas y serbios alcancen una reforma constitucional de largo alcance que permita la disolución del cargo de Alto Representante para dar inicio a un Gobierno nacional formalmente establecido.
"Sus poderes ya no son eficaces. La OAR (Oficina del Alto Representante) es ahora un aparato antidemocrático para la resolución de conflictos que deberían ser competencia de las instituciones nacionales de Bosnia con la ayuda, nunca vinculante, de un Representante Especial de la UE (REUE)", ha declarado el secretario general de la ONU para los Derechos Humanos, Walter Kaelin.
Muchos bosnios han vuelto, amparados por las leyes de propiedad que permitieron que los refugiados pudieran volver a sus casas ocupadas por otros. Además, hay medio millón que huyeron durante la guerra y que ahora viven en otros países de Europa e incluso han conseguido la doble nacionalidad.
Kaelin ha declarado que "la falta de acuerdo político pone en peligro el progreso necesario para enfrentar las carencias humanitarias y deshacerse de los obstáculos que impiden alcanzar la paz" y por ello ha anunciado la necesidad de revisar el contenido de los Acuerdos de Dayton de 1995, que pusieron punto y final a la guerra dividiendo el país en dos.
Kaelin ha hecho especial hincapié en la necesidad de apostar por una paz duradera que permita garantizar el derecho de los desplazados a tener seguridad, calidad de vida, educación y salud, y para ello es necesaria la voluntad de los partidos políticos.
Por último ha recalcado la necesidad de facilitar a los refugiados su integración en el país, especialmente a los más vulnerables. "Los desplazados necesitan que sus casas vuelvan a ser reconstruidas y es fundamental garantizar por igual su búsqueda de empleo".

