La ONU se mueve ‘a toda máquina’ para afrontar la crisis de los alimentos
El primer encuentro se celebrará del 3 al 5 de junio en Roma
EFE / EL MUNDO
NUEVA YORK.- El secretario general de la ONU, el surcoreano Ban Ki-moon, ha asegurado que la organización se mueve "a toda máquina" para afrontar la crisis causada por el alarmante aumento de los precios de los alimentos.
Ban ha asegurado en un encuentro con la prensa que el próximo lunes se reunirá por primera vez el grupo de trabajo de Naciones Unidas recién creado para responder a la situación de inseguridad alimentaria en los países más pobres del planeta.
"El grupo de trabajo estudiará las causas que originaron esta crisis y propondrá soluciones que se ejecutarán con decisión, a través de actuaciones globales que se coordinarán en la cumbre sobre los alimentos, que se reunirá a principios de junio en Roma", ha dicho el secretario general.
Ha afirmado que ha mandado invitaciones a mandatarios de todo el mundo para que asistan al encuentro en la capital italiana, que se celebrará del 3 al 5 de junio.
"Por favor, vengan con ideas nuevas, es tiempo de pasar a la acción", ha señalado.
El máximo responsable de Naciones Unidas ha considerado que la actual crisis "no salió de la nada" y responde a "más de una década de negligencia y políticas de desarrollo ineficaces". Precisamente, el Gobierno de Senegal ha arremetido contra la FAO, organismo dependiente de Naciones Unidas, por su ineficacia en la gestión de la crisis de los alimentos.
Aumentar la productividad
Ha instado a los mandatarios a que no tomen medidas que "distorsionen el comercio y aumenten los precios", al tiempo que llamó a que se proporcionen de inmediato a los pequeños agricultores semillas, fertilizantes y otros bienes necesarios para aumentar la productividad de sus campos.
"Si no la gestionamos bien, esta crisis puede convertirse en una cascada de crisis que afecten al comercio, el desarrollo e incluso la seguridad social y política del mundo", ha advertido.
Ban presentó el pasado 29 de abril en Berna una nueva estrategia para responder a la crítica situación que afrontan las poblaciones de los países más pobres del planeta, afectadas por el alza de los precios de productos como el maíz y el arroz.

