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Líderes católicos y musulmanes se reunirán en noviembre en el Vaticano

En medio de este intercambio de cartas, el Papa recibió el pasado 6 de noviembre en el Vaticano al rey Abdalá de Arabia Saudí, en la primera visita del monarca a la Santa Sede, un paso más en la normalización de las relaciones entre los católicos y el mundo musulmán.

Los ecos de Ratisbona

Y es que las relaciones entre el Vaticano y los musulmanes atravesaron recientemente una etapa difícil después de que Benedicto XVI pronunciara el 12 de septiembre de 2006 un discurso en la universidad alemana de Ratisbona en el que hablaba de Mahoma, considerado «ofensivo» por el mundo islámico y que desató las iras de los seguidores del Profeta.

Ratzinger citó una conversación entre el emperador bizantino Manuel II Paleólogo (1391) y un erudito persa, en la que el mandatario decía que «Mahoma no había traído nada novedoso excepto la orden de extender la fe mediante la espada». Esa frase puso en pie de guerra al mundo musulmán. El Vaticano se apresuró a puntualizar las palabras del Pontífice y el mismo Benedicto XVI recibió en su residencia de Castelgandolfo a los embajadores musulmanes ante la Santa Sede, a los que expresó su «estima y profundo respeto» por el islam.

A pesar de todo, en numerosas partes del mundo musulmán las palabras de Ratisbona aún «duelen», según dijo ayer uno de los participantes en la reunión del Vaticano, el jordano Aref Ali Naved, quien, no obstante, invitó a todos «a mirar hacia adelante».

Coincidiendo con la reunión de estos días en el Vaticano, el teólogo Andrea Pacini, del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, dijo que el «auténtico banco de pruebas» del diálogo con los musulmanes es el respeto de la libertad religiosa.

Pacini subrayó que la libertad religiosa es un tema muy delicado y «fundamental» y recordó que en muchos países árabes está «fuertemente limitado» el ejercicio de la libertad religiosa.

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