Manos Unidas declara la guerra al hambre en su 50 aniversario
Por un futuro diferente
Un ejemplo práctico es el proyecto de desarrollo integral que la ONG lleva a cabo en la misión etíope de Zway. Desde que la hambruna de 1984 ofreciera a las televisiones de todo el mundo sobrecogedoras imágenes de la pandemia que asolaba el país, se han sucedido muchas más.
Cuando la misionera salesiana Nieves Crespo llegó a Zway en 2002, supo lo que es que el hambre llame a tu puerta de madrugada en forma de decenas de personas agotadas y famélicas que vienen de muy lejos para obtener algo que llevarse a la boca. Conoció las trágicas historias de mujeres que habían perdido varios hijos en el camino y sufrió la impotencia de ver morir a otros en sus brazos.
Desde entonces, los esfuerzos de la misión se han centrado en abastecer de agua potable a la zona y en poner en marcha proyectos de educación y formación para miles de estudiantes.
Crespo sabe que individualmente no es posible cambiar el mundo, pero ha experimentado la satisfacción de cambiar el destino de personas concretas. "Creemos que sólo tratando de ofrecer lo mejor a los más pobres podemos invitarles a soñar con un futuro diferente", ha declarado.
En 2009 Manos Unidas focalizará su atención en Sierra Leona, Haití y el norte de la India. La organización ha agradecido el compromiso de sus socios y espera que este año sigan aumentando las ayudas.

