Medio millón de empleos limpios
Una de las empresas precursoras es Enertis Solar. "Establecemos controles a lo largo de toda la cadena de valor. Empezamos por las propias fábricas asiáticas de origen de los productos, donde subcontratamos a organismos internacionales para que hagan las inspecciones según un protocolo estricto, y seguimos por los puertos de llegada a España, a los que nos desplazamos para realizar las pruebas en sus naves industriales. Y cuando es necesario llevamos las piezas a nuestro laboratorio de Madrid para realizar mediciones de potencia más fiables". José Luis Galindo, presidente de la firma, resume así el trabajo que realizan, que incluye también inspecciones visuales, termografías (para comprobar que no hay microfisuras o roturas en las células de los módulos solares) y controles de durabilidad del silicio.
Entre los empleos indirectos, Emilio Langle, director general de Aguirre & Newman Gestamp Solar, firma especializada en el desarrollo de proyectos de energía solar para cubiertas de inmuebles, destaca los consultores comerciales y los expertos en legislación. Su empresa acoge también un importante contingente de técnicos para la creación y el seguimiento de proyectos de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), con una media de edad de sus componentes de entre 25 y 35 años.
Según Enrique Jiménez Larrea, director general del Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético (IDAE), uno de los subsectores con más potencial de despegue del empleo es el de la energía solar térmica. "Cuando las medidas puestas en marcha, especialmente el Código Técnico de la Edificación, desplieguen todo su potencial, la demanda de personal cualificado en este sector será tan importante o más que en las otras tecnologías", prevé.

