Mujeres frente al G-8
No hay tiempo que perder
"Los líderes del G8 tienen que entender la urgencia con la que se necesitan recursos económicos en los países en desarrollo, sobre todo en este momento de crisis global que está afectando de manera desproporcionada a los países más pobres. Por cada año que ellos postergan sus compromisos de ayuda, en el sur perdemos generaciones completas", afirma Rivera.
Las ‘W8’ resaltan que el precio de la inacción es muy elevado. En el mundo sigue muriendo un niño cada tres segundos de enfermedades prevenibles, cada minuto una mujer pierde la vida durante el parto o el embarazo por falta de atención médica y 75 millones de niños no tienen acceso a la escuela, la mayoría niñas.
"El desarrollo no lo representan un puñado de hombres encorbatados. El desarrollo tiene rostro de mujer, vive en los países del sur y es muy activo", afirma Elba Rivera. Ella, junto a las otras activistas del W8, han solicitado una entrevista con la canciller alemana Angela Merkel, única mujer dentro del G8.
Acostumbrada a sortear obstáculos, Rivera advierte: "No queremos pagar las consecuencias de una crisis que no hemos provocado. Primero hemos decidido hablar con los políticos, pero si ellos no nos escuchan hablaremos con las ONG y los movimientos sociales y tendrán que escuchar al pueblo", añade.

