Albert Ramdin, el amigo de China que se encamina a sustituir a Almagro en la OEA

La simpatía del canciller surinamés con el régimen comunista chino, quien cuenta hasta el momento con 22 votos para ser el próximo secretario general de la OEA, quedó en evidencia cuando hizo público el apoyo a la política de Pekín de “una sola China”, mediante la cual busca apoderarse de Taiwán. A esto se suma que es partidario de un «diálogo» con Nicolás Maduro  por Oriana Rivas

Albert  Ramdin trae bajo el brazo la posibilidad de ayudar a impulsar la Ruta de la Seda china en el continente americano. 

El 10 de marzo la Organización de Estados Americanos (OEA) votará para elegir a su nuevo secretario general en sustitución de Luis Almagro. Las apuestas se inclinan por el surinamés Albert Ramdin, quien se ha desempeñado en varios cargos durante años dentro del organismo y también como ministro de Relaciones Exteriores de su país desde 2020.                                                                                                                     Hasta ahora, Ramdin tendría 22 votos a su favor de un total de 34, considerando todos los integrantes de la OEA. Es decir, supera los 18 votos necesarios para obtener el cargo. Para llegar a este escenario se han fraguado alianzas y conversaciones entre gobiernos izquierdistas de América Latina interesados en conseguir no solo un contrapeso a la agenda de Estados Unidos que lidera el presidente Donald Trump. La eventual designación del surinamés también sería útil para los intereses de China y de dictaduras como la de Nicolás Maduro en Venezuela. El apoyo que dieron los gobiernos de Brasil, Bolivia, Chile, Colombia y Uruguay al canciller de Surinam no es casual. Afirman que Albert Ramdin está en una “posición única para abordar los retos contemporáneos” del continente “ofreciendo una perspectiva que refleje las realidades y aspiraciones de la región caribeña y de América en su conjunto”.

A todos estos países, dirigidos por presidentes de izquierda, se suma el respaldo unánime de las 14 naciones que conforman la Comunidad del Caribe (Caricom), varias de las cuales aplaudieron al dictador venezolano cuando se juramentó de manera fraudulenta para otro período presidencial el pasado 10 de enero. Para finalizar el conteo, República Dominicana, Costa Rica y Ecuador decidieron unirse sorpresivamente al grupo que apoya a Albert Ramdin.

Defensor de “una sola China”

Albert Ramdin tiene una extensa carrera diplomática. En 1997 se convirtió en representante permanente de Surinam ante la OEA y para 2005 fue elegido secretario general adjunto del organismo. En 2016 trabajó para la empresa minera de oro estadounidense Newmont Corporation, solo por mencionar algunos cargos.               Uno de los aspectos más llamativos de su perfil han sido sus reuniones con el embajador chino Lin Ji. La simpatía por el régimen comunista de Xi Jinping se evidencia al revisar declaraciones del año 2023, cuando hizo público el apoyo de Surinam a la política de “una sola China”. El concepto lo ha instalado mundialmente Pekín bajo el objetivo de apoderarse de Taiwán.                                                            Albert Ramdin integra las filas del Partido Reformista Progresista, inclinado a la “socialdemocracia”. Por eso no es raro que bajo este disimulado centrismo de izquierda simpatice con regímenes autoritarios y a la vez seduzca a mandatarios de centro. De hecho, sobre la dictadura venezolana ha llegado a asegurar que «la única forma» de atender la situación es mediante un «diálogo» con Maduro. Una propuesta que ha fracasado en casi una veintena de oportunidades y solo ha servido para ayudar al régimen a ganar tiempo para aferrarse cada vez más al poder.

El retiro del candidato paraguayo

Albert Ramdin emerge como posible secretario general de la OEA luego de que Paraguay retirara la candidatura de su canciller, Rubén Ramírez Lezcano, a raíz de que “países amigos” de la región “modificaran su acuerdo inicial”. Pero no todo está dicho, la Administración Trump tiene influencia en el organismo y podría persuadir algunos votos el próximo 10 de marzo.

Por ahora, el canciller surinamés trae bajo el brazo la posibilidad de ser condescendiente con tiranías de la región y de ayudar a impulsar la Ruta de la Seda china a pesar de que Panamá decidió salirse del acuerdo. De conseguir el puesto, Xi Jinping también estará enviado indirectamente un mensaje a Trump.

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