Bibliotecas al descubierto UNESCO

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La Biblioteca Vasconcelos de Ciudad de México se erige como una estructura de luz: fachada de vidrio, líneas de acero, hormigón en bruto. Todo en ella hace referencia a la transparencia. En su interior hay pasarelas suspendidas que describen caminos en el aire, y las estanterías ascienden, se entrecruzan y se multiplican. El conjunto da una impresión vertiginosa.
Al contemplarla, ¿cómo no evocar a Borges? En La Biblioteca de Babel, el escritor argentino imagina un laberinto de galerías idénticas que se reproducen hasta el infinito, en las que cada libro, escrito o por escribir, ya existe. Se trata de la promesa del saber absoluto. Borges, que fue director de la Biblioteca Nacional de Argentina, confesaba: “Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca”. En la Biblioteca Vasconcelos, esta frase se materializa ya que cada pasarela sugiere que hay un libro esencial esperando en alguna parte.
Esta búsqueda de universalidad hunde sus raíces en la Antigüedad. La Biblioteca de Alejandría, fundada en el siglo III antes de nuestra era, fue la primera que soñó con el saber universal. Desaparecida tras una serie de incendios y conflictos, la institución renació en 2002, gracias a un enorme proyecto internacional coordinado por la UNESCO.
Hoy más que nunca, las bibliotecas constituyen escudos que resisten con obstinación la obsolescencia de los registros digitales. Pacientemente, preservan, restauran y transmiten ese objeto a la vez cotidiano e inestimable, el libro, que el mundo homenajea el 23 de abril, con motivo del Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor.
En un momento en que las pantallas captan la atención y fragmentan el tiempo, las bibliotecas invitan a disfrutar de lo duradero. De la arquitectura barroca de la Biblioteca Joanina de Coimbra, en Portugal, a la audaz modernidad de la Biblioteca de Malmö, en Suecia, las bibliotecas son escenarios de estudiantes concentrados, investigadores absortos, lectores curiosos y niños que conocen sus primeros cuentos.
Quizá se trata de uno de los últimos lugares donde uno puede perderse para encontrarse. “La función esencial de una biblioteca” , afirmaba el escritor italiano Umberto Eco, “consiste en facilitar el descubrimiento de libros de cuya existencia el lector ni siquiera sospechaba y que resultan ser de una importancia capital para él”.
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La Biblioteca Vasconcelos México inaugurada en 2006, debe su nombre al escritor mexicano del siglo XX José Vasconcelos. El edificio se distingue por un amplio espacio abierto estructurado por pasarelas que unen siete pisos de estanterías suspendidas
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La biblioteca municipal de Malmö, en Suecia, inaugurada en 1997, se caracteriza por su enorme extensión contemporánea con una fachada enteramente de vidrio. Conocida como calendario de luz, esta estructura ofrece una hermosa vista sobre el parque que la rodea que invita a los lectores a contemplar el ritmo de las estaciones.
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La Biblioteca nacional de Qatar en Doha se distigue por su enorme interior luminoso . Alberga espacios de creación ,(fotografía, impresión 3D,estudio de música), así como un laboratorio dedicado a la conservación de manuscritos y documentos antiguos .
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Inaugurada en 2017 en Tianjin, a unos 100km al sureste de Beijing( China), esta biblioteca llama la atención por su arquitectura audaz. Conocida como The Eye, alberga una colección de cerca de 300.000 obras. Alamy/hemis.fr

