El 28% de los inmigrantes que vive en Andalucía fue a la universidad
El trabajo se sustenta sobre datos de anteriores investigaciones como el estudio Necesidades de la población inmigrante en Andalucía y Opiniones de la población andaluza ante la inmigración. A finales de 2006, según el INE, había 527.000 inmigrantes empadronados en Andalucía. Su distribución no es uniforme. Málaga y Almería acogen al 66% de estos extranjeros.
Este desigual asentamiento está justificado por las oportunidades laborales y no abundan los desplazamientos. "A excepción de una pequeña minoría, los inmigrantes tienden a instalarse de forma estable en el lugar elegido, sin inclinación alguna al nomadismo", recoge el estudio.
Sobre el perfil de extranjeros extracomunitarios -emigran con afán de trabajar frente a los comunitarios jubilados-, el estudio sostiene que "no suele tratarse de personas en situación social extremadamente precaria, sino sobre todo de personas cuyo nivel formativo les permite constatar una falta alarmante y estructural de oportunidades en su país de origen".
El auge de la inmigración está ligado a la bonanza económica. Rinken destacó ayer que casi todos los inmigrantes trabajan. La tasa de desempleo desciende además conforme aumenta el tiempo de residencia en Andalucía (ver gráfico). Y viceversa. El 80% de los que llevan menos de 15 meses en Andalucía no son cotizantes a la Seguridad Social.
El análisis de los ingresos muestra que el 75% cobran entre 250 y 1000 euros al mes. Sólo un 12% supera la barrera del mileurismo. El estudio también constata el bajo uso de los recursos sociales: alrededor del 3% percibe prestaciones sociales. Rinken hizo hincapié también en el papel de las administraciones públicas: "No existe ningún otro país del mundo que configura derechos sociales a partir del empadronamiento de los inmigrantes, es una posición muy abierta y generosa".

