Los musulmanes de Sevilla harán su mezquita en la antigua Expo
Los musulmanes sólo cuentan ahora con cuatros centros de rezo en Sevilla, emplazados en pequeños locales y naves. Uno de ellos, en el centro de la ciudad, subsiste gracias a Kanouté, el delantero del Sevilla, que ante el retraso del proyecto de mezquita, salió hace unos meses en auxilio de la comunidad musulmana y compró por más de 500.000 euros este centro, que estaba amenazado de cierre.
El presidente de la Comunidad Islámica en España, Malik Ruiz, señaló ayer que el objetivo es que la nueva mezquita sea algo más que un lugar para rezar. "Nuestra intención es que sea una especie de centro cívico, que incluya un centro de interpretación del islam y un punto de encuentro para quien quiera conocer a la comunidad musulmana. Será una mezquita abierta a toda la ciudad".
La parcela elegida por los musulmanes es propiedad de la Empresa Pública de Suelo de Andalucía (EPSA), que negocia su cesión al Ayuntamiento. Cuando ésta culmine (lo que ocurrirá "en breve", según el delegado de Urbanismo de Sevilla el socialista Emilio Carrillo), el gobierno municipal la cederá a la comunidad musulmana para que levante la mezquita. La cesión se firmará por 75 años con posibilidad de prórroga.
La intención de los representantes de los musulmanes es que el edificio esté terminado en 2010. Del proyecto, que empezarán a diseñar en las próximas semanas, sólo saben que quieren que tenga un minarete mirando a La Meca y combine "los cánones de las mezquitas de Al Andalus" con la arquitectura funcional que rodea a la parcela, aledaña al parque tecnológico Cartuja 93.

