|

Machismo global por Maricel Chavarria.

Pero insistamos en lo que desencadena en estas personas el impulso de matar a la mujer. Se sienten humillados. ¿Por quién? ¿Quién les juzga? Lorente apunta que es la crítica de otros hombres lo que les hace sentir heridos en su ego y cuestionados en su entidad. A los potenciales agresores no les importa la crítica que procede de las mujeres, a ellas saben que las van a poder dominar con la violencia, pero lo que no asumen es ser considerados mariquitas, calzonazos…”Y eso a veces ni siquiera es verdad, un inmigrante probablemente no se encuentra con eso pero es un valor que corre por dentro; él siente que se ha producido y es tan eficaz como si un grupo de hombres se estuviera riendo de él a la salida de un bar”.

En la situación del potencial homicida extranjero pueden influir diversos factores: para empezar, que la idea de posesión de la mujer y del hombre como referentes esté más arraigada en sus valores. Pero también hay que ver si aquí carece de fuentes de apoyo externo como pueden ser familia, trabajo, amistades… si se siente desubicado respecto al planteamiento vital que había hecho con su pareja, a la que probablemente necesita de una forma más cercana que otros que cuentan con apoyo externo.

“A menudo esas personas se relacionan en grupos reducidos y de su misma nacionalidad, y cuando algo así les pasa, el ego herido y la identidad perdida se manifiestan de manera más crítica”, apunta Lorente. “Esto hace que necesiten resolver su problema con más inmediatez”. “Matándola”, concluye.

Si se analiza en profundidad, lo que ese hombre no admite es perder la exclusividad de esta mujer. Por eso la separación es un momento de riesgo. Percibe que ya no es suya y responde con ’o eres mía o de nadie’”.

Pero existe además un tercer factor explotado por esos homicidas para maltratar a su pareja o ex pareja: buscan sentirse víctimas de una instrumentalización y le recuerdan a la mujer: “Yo te saqué de tu pueblo, sin mí serías una desgraciada, lo he dado todo por ti…” “Perciben que toda la relación ha sido – explica Lorente- una utilización interesada por parte de ella”.

Sensibilizar a la población de origen extranjero respecto a esta cuestión merece, según este médico forense, un esfuerzo para conocer y atender a sus peculiaridades. No deberían faltar, en este sentido, campañas que tuvieran por objetivo alcanzar por lo menos a las mujeres de las poblaciones inmigradas, así como a las personas cercanas a potenciales situaciones de agresión.

Publicaciones Similares