ONU y oenegés mejoran la ayuda psicológica ante los desastres
La ONU y diversas organizaciones no gubernamentales (ONG) han
adoptado nuevas medidas para reforzar la atención sanitaria psicológica
en las operaciones de asistencia a supervivientes de conflictos o
desastres naturales.
Entre las entidades comprometidas con las nuevas directrices están
la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Fondo de la ONU para la
Infancia (UNICEF), el Alto Comisariado para los Refugiados (ACNUR), el
Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Federación Internacional de la
Cruz Roja (FICR) y las ONG ActionAid, Oxfam y Save the Children.
Las normas de actuación, elaboradas por representantes de 27
organismos, señalan que la protección y la promoción de la salud mental
y el bienestar psíquico-social es responsabilidad de todos los
trabajadores y entidades humanitarios.
En opinión del subdirector general de Acción Sanitaria en Crisis de
la OMS, Ala Alwan, se trata de "un paso importante para prestar una
mejor atención y apoyo a las personas que se hallan en zonas afectadas
por desastres y conflictos en todo el mundo", como las recientes
guerras y catástrofes en Afganistán, Indonesia, Sri Lanka y Sudán, y
así evitar que estos trastornos mentales deriven en problemas
psíquico-sociales a largo plazo.
Las nuevas directrices resaltan la importancia de aprovechar los
recursos humanos locales –profesores, trabajadores sanitarios,
curanderos y grupos de mujeres–, para fomentar el bienestar
psicosocial y para hacer frente a las dificultades.
Las directrices incluyen, además, un apartado para la atención y la
protección de personas con trastornos mentales agudos, sobre todo
aquellos causados por traumas graves.
También estiman que es fundamental tratar a los supervivientes con
dignidad y capacitarlos para organizar el apoyo de emergencia y
participar en él.

