«He intentado alejarme de unos orígenes que duelen» Najat El Hachmi

noticia_heintentado.pngISRAEL PUNZANO – Barcelona – 02/02/2008
En apenas unas horas ha pasado de ser una desconocida a atraer todos los focos. La gesta de Najat el Hachmi, escritora de origen marroquí proclamada ganadora del Premio Ramon Llull (el Planeta de las letras catalanas), ha sido acogida con una mezcla de entusiasmo y curiosidad. El cambio que se constata día a día en la sociedad española, transformada ya por el fenómeno de la inmigración y el mestizaje, empieza también a abrirse camino en el ámbito literario.

"El patriarcado es un orden social que no perjudica sólo a la mujer y a la hija"

El Hachmi, afincada en Cataluña desde hace 20 años, rompe tópicos y habla sin tapujos. En la novela galardonada, L’últim patriarca (que publicará la Editorial Planeta en castellano el 5 de marzo con el mismo título: El último patriarca), la autora ajusta cuentas con el machismo y la violencia de los jefes de familia chapados muy a la antigua. En contraposición a esa figura cruel, emerge la de su hija: una joven que busca la libertad desprendiéndose de un legado social que no ha elegido. El Hachmi conoce bien la lucha cotidiana de su protagonista; porque sin ser ésta una obra autobiográfica, bebe de algunas de sus experiencias.

Eso sí, el destino de El Hachmi cambió de forma abrupta al descubrir tempranamente su vocación: la literatura. "Mi escritura tiene una herencia muy palpable: la tradición oral de mi país de origen. Hasta los ocho años, no supe lo que era un televisor. Todo lo que era ficción, lo que pertenecía al mundo de la imaginación, lo recibí entonces a través de los cuentos que me narraba mi madre. La fantasía empezaba cuando se apagaba la luz", rememora la galardonada, nacida en Nador en 1979. "Fue en Cataluña donde aprendí a escribir y leer. Leía todo lo que se me ponía por delante. Ya no había espacio para esa tradición oral, porque las formas de convivir no son las mismas", añade.

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