¿Una alianza de civilizaciones? Por Shlomo Ben-Ami
Por supuesto, la idea se ve ante obstáculos internos procedentes de ambas partes de la alianza propuesta. Muchos en Occidente se preguntan si el Islam es compatible con los derechos humanos y los conceptos occidentales de libertad. Muchos musulmanes que han luchado por años por la modernización de sus países hasta ahora han sido incapaces de encontrar una respuesta lúcida a la ola progresiva del radicalismo islámico.
Afirmar que el Islam es incompatible con los derechos humanos es considerarlo una civilización demasiado impermeable al cambio. Esto es una falacia histórica. También lo es decir que el Islam es intrínsecamente hostil a innovaciones viables, puesto que la civilización musulmana ha contribuido poderosamente a la ciencia y al arte a lo largo de la historia. Hoy las universidades occidentales están llenas de eminentes académicos árabes en casi todos los campos, lo que es resultado de una fuga de cerebros que en sí misma refleja los siglos de declive del mundo islámico. En 2005, los 17 países del mundo árabe produjeron en su conjunto 13.444 publicaciones científicas, menos que las 15.455 que produjo sólo la Universidad de Harvard.
Sin embargo, también en Occidente hay enemigos de la razón. Vivimos en una época en que muchas personas se sienten desilusionadas con la política secular y vuelven los ojos a la religión, no sólo en el mundo musulmán, sino también en el centro de la civilización occidental: la Europa cristiana y la América evangélica. Tampoco es inmune a este fenómeno el estado judío de Israel, donde fanáticos mesiánicos y nacionalistas religiosos han adoptado una teología política que cuestiona la legitimidad misma de las instituciones democráticas.
Puede que la actual crisis del Islam no sea algo intrínseco, pero es grave el trance en que se encuentra. La pregunta es: ¿están los musulmanes listos para aceptar ese dictamen de Jomeini de que el “Islam es política o no es nada” como algo falso, que el Islam es una religión y no una forma de gobierno, y que, como en el mundo cristiano, existe una esfera para el César y otra que le corresponde a Dios? Quienes en el mundo islámico desean abrazar la reforma deben estar impulsados por la convicción de que la teocracia nunca ha sido un vehículo para el progreso humano.

