Cristianofobia. La nueva persecución por René Guitton
-Es paradójico, pero hay también una forma de cristianofobia también en los países donde se ha desarrollado la civilización cristiana. ¿Podría ponernos algunos ejemplos y explicarnos por qué sucede esto?
Guitton: La que viene conocida como "cristianofobia" en los países de civilización cristiana está condicionada por el concepto de laicismo occidental.
La laicidad rectamente entendida no es la negación de la religión, al contrario, es la legitimación de la práctica de todas las religiones en el total alejamiento de cualquier implicación en el funcionamiento del Estado.
La perversión y el malentendimiento de este concepto de laicidad ha producido el “laicismo fundamentalista” que genera fenómenos de cristianofobia o formas similares de falta de respeto de las prácticas religiosas.
Al laicismo se añade el sentimiento de culpa de algunos países occidentales ex colonizadores como Italia, Francia, España, Portugal, Gran Bretaña y los Países Bajos.
En este contexto está también la presión por parte de algunos Estados africanos que piden el arrepentimiento y el resarcimiento de los países colonizadores. Argelia, por ejemplo, pretende denunciar al tribunal penal internacional de La Haya a los ex colonizadores por “crímenes contra la humanidad”. Estas acusaciones junto con los sentimientos de culpa son las razones que hacen silencioso al Occidente cristiano.
-¿Qué podemos hacer para defender el derecho a la libertad religiosa y cómo debe movilizarse la comunidad internacional para proteger a las víctimas y prevenir la difusión de formas de fundamentalismo y de otras formas de intolerancia religiosa?
Guitton: La solución justa es difícil de encontrar. La Unión Europea puede ejercer presiones políticas y económicas. Por ejemplo, Turquía quiere entrar en Europa, por tanto la UE en el ámbito de la armonización de las leyes, puede pedir que se elimine la obligación jurídica de Turquía de mencionar la pertenencia religiosa en los documentos de identidad.
A través de la UNESCO, se podría intervenir en los campos de la instrucción y de la asistencia, sbre todo en países pobres como Palestina, por ejemplo.
Se deberá intervenir también con ayudas económicas, como está sucediendo con el nuevo gobierno iraquí, o con el líder de Hamas en Gaza, que tienen una necesidad urgente de fondos para la reconstrucción.

