Cristianofobia. La nueva persecución por René Guitton
En esta parte del mundo los cristianos son objeto de presiones, de intimidaciones y de amenazas, hasta el punto de que algunos fundamentalistas creen que Oriente debe ser musulmán y Occidente cristiano. Los cristianos de Palestina son obligados a abandonar la tierra de Cristo, a refugiarse en Occidente.
En Egipto, la persecución es aún más violenta. El país acoge a los Hermanos Musulmanes, que son la organización fundamentalista que precede a Al Qaeda. Los Hermanos Musulmanes son los extremistas islámicos de Egipto, sus posturas y sus actos de violencia se han demostrado ampliamente desde Gamal Abdel Nasser en los años cincuenta.
Son ellos los que están detrás del asesinato del presidente Anwar El Sadat, y en estos últims años han alcanzado un peso significativo en política a través de las elecciones. Por este motivo, el gobierno egipcio tiene dificultad en afrontar a las franjas extremistas. Esta actitud complaciente del gobierno corre el riesgo de envalentonar a las personas a realizar actos violentos contra los cristianos egipcios.
Es un hecho que los actos de violencia contra los cristianos egipcios son frecuentes. La policía, que está compuesta por musulmanes, no interviene adecuadamente y el gobierno no toma medidas reales para interrumpir el proceso de discriminación de los cristianos.
Sucede así que los cristianos son perseguidos y matados, las mujeres cristianas tienen que llevar el velo islámico para estar tranquilas, cuando no son obligadas a casarse con musulmanes, etc.
En Iraq, los cristianos iraquíes, que gozaban de una cierta protección, son ahora masacrados cada día, mientras que las fuerzas de seguridad no intervienen.
Este país está en plena emergencia, pero la defensa de los cristianos del Norte es considerada un problema secundario. Los cristianos son perseguidos, raptados, asesinados. El proyecto es claro, quieren echarles de Oriente, por cuanto que representan a los ojos de los extremistas los aliados de la América cristiana que ha hecho la “cruzada” en Iraq.
El escenario de los extremistas es siempre el mismo, un Oriente musulmán y un Occidente cristiano.
Análogamente, en Paquistán, donde una reciente ley contra la "blasfemia", autoriza cualquier violación de los derechos humanos.

