El hombre de Kabul – Spojmai Zariab

Image© UNESCO/Dominique Roger

La historia ha hecho de cada afgano el Hombre de Kabul de Tagore.

Spojmai Zariab tenía diez años cuando se abolió en Afganistán, en 1959, el uso obligatorio del velo islámico. La futura novelista condujo en Kabul una vida feliz, rodeada de libros. En 1990, se refugió en Francia con sus dos hijas.

"Usted me pregunta qué es el exilio…

Hace años, en un rincón tranquilo de Kabul, leí la traducción persa de Un hombre de Kabul, un relato de Rabindranath Tagore.

Con su mágica pluma, el sin par escritor indio me hizo conocer el dolor del exilio…pero se trataba de un exilio económico: un afgano huye de la miseria y deja tras de sí mujer e hijita de ocho años para perderse en la inmensidad de la India en busca de un trabajo.

En su camino se cruza con una pequeña que le recuerda su propia hija. Siente por ella mucho afecto. Nostalgia y recuerdos lo empujan a visitarla con asiduidad con los bolsillos llenos de dulces y calderilla.

Pero los meandros del exilio y el azar de la vida terminan por conducirlo a la cárcel, donde pasará quince años.

Una vez en libertad, con el corazón palpitante y los bolsillos llenos de bombones y moneditas retoma el camino con la esperanza de volver a encontrar a la pequeña hindú que conoció años atrás. Cuando llega a su casa lo sorprende el rumor de la muchedumbre y el sonido de una orquesta. Encandilado por las luces y las lentejuelas busca a la niña y le muestran a la novia.

Publicaciones Similares