Ropa Amiga ejemplo de cómo un proyecto se convierte en cooperativa y avanza en sostenibilidad

De las 33.000 toneladas que el proyecto ha recogido en los últimos cinco años, el 10% finalmente se recuperó y se vendió en las tiendas que, con el nombre de Moda Amiga, tiene en marcha el proyecto; el 30% se exportó a países del Sur (de manera indirecta, a países africanos a través de Marruecos y a América Latina y la India); el 5% se recicló para convertirse en trapos y venderlo a la industria, y el 55% se llevó al vertedero.

 

Cooperativa para una moda inclusiva

Con estos resultados conseguidos, ahora el programa Ropa Amiga se ha convertido en cooperativa. En esta nueva etapa estará formada por seis empresas de inserción adheridas a la plataforma Aires, mientras que Fundación Un Sol Món pasa de tenerla como programa propio a darle apoyo a través de su programa Capital de Inclusión, que selecciona proyectos con impacto social y viabilidad económica. La Agencia de Residuos de Cataluña y más de 225 ayuntamientos también colaboran.

En total, la cooperativa cuenta con una red de más de 900 contenedores de recogida de ropa. El proceso empieza cuando cualquier persona deposita la ropa que ya no quiere en uno de estos contenedores. A partir de ahí, se separan las prendas que pueden reutilizarse de las que no, y las que sí que podrán tener un segundo uso se arreglan para luego llegar a las tiendas de Moda Amiga repartidas por Cataluña, Madrid y Alicante y para ser enviadas a países del sur.

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