Ropa Amiga ejemplo de cómo un proyecto se convierte en cooperativa y avanza en sostenibilidad

Como señalan desde Ropa Amiga, recuperar las prendas de segunda mano es una “estrategia clave” para la cooperativa, ya que supone “mejorar el financiamiento y la sostenibilidad económica” del proyecto, además de ofrecer trabajo “estable” y oportunidades de formación laboral a muchas personas. Si en 2007, del total de 225 puestos de trabajo creados por Ropa Amiga 120 se dirigían exclusivamente a personas en riesgo de exclusión; durante los próximos años la cifra pretende aumentar hasta llegar a los 315 puestos de trabajo, con 175 específicos de inclusión.


El reto: crear una planta de reciclaje de residuos textiles

A este reto de carácter social, la cooperativa Ropa Amiga añade otro: crear una planta de reciclaje de residuos textiles. El objetivo, explica, sería “minimizar el residuo que va a parar a tratamientos finalistas”, es decir, que un porcentaje menor de la ropa que se recoge acabe en los vertederos. Si las fibras textiles se trataran en una planta de estas características, de su reciclaje saldrían nuevos productos como aislantes para la construcción y rellenos de colchones.

Según Ropa Amiga, además, con una planta de reciclaje de residuos textiles se mejoraría el rendimiento actual. Así, el 10% se recuperaría y vendería en las tiendas de Moda Amiga, el 30% se seguiría exportando a países del sur, el 20% se podría reciclar para hacer trapos para la industria, el 30% se utilizaría para rellenar asientos de vehículos y elaborar aislantes para la construcción, y sólo un 10% se rechazaría y acabaría en vertederos.


Canal Solidario-OneWorld 2008

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