Una inyección aumenta la esperanza de vida de los niños ugandeses


Una cobertura del 80%

La doctora Lewis aclara que aunque la cobertura de este tipo de inmunización no alcance a toda la población infantil sino al 80%, si se mantuviese esa cifra a lo largo del tiempo, el 20% restante tendría mucho menos riesgo de infectarse. La gran mayoría de los niños de la escuela, por ejemplo, no podrán contagiar a los compañeros que no estén inmunizados. "Es lo que se conoce como protección indirecta", apunta.

El siguiente paso será mantener estas cifras de inmunización, para que la situación no revierta. "Aunque la vacuna Hib es rentable en África […] los presupuestos nacionales de salud continúan extremadamente constreñidos, y tanto los países en vías de desarrollos como los que realizan donaciones se quedan cortos en […] la financiación sanitaria", subraya el estudio.

Por eso, y porque este tipo de iniciativas ayudan a cumplir la meta de reducir la mortalidad infantil, "es urgente que todos los agentes implicados mantengan un diálogo constructivo con el doble objetivo de alcanzar la financiación sanitaria así como mantener el precio de las nuevas vacunas lo más bajo posible".

"He visto a los niños en los hospitales o en sus hogares y están muy enfermos. Reconforta saber que existe una intervención que está marcando la diferencia; que impide su sufrimiento y el de sus madres; y que, además, previene un importante gasto sanitario", afirma Lewis, quien recalca la importancia de apostar tanto por el tratamiento como por la prevención de las enfermedades. 

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