«Todos somos nómadas digitales» entrevista con Fatema Mernissi
¿Hay muchas diferencias con la sexualidad occidental? Sí, pero antes quiero apuntar la mayor: la pornografía. Y por cierto, si quieres poder aquí, debes invertir en medios de comunicación. ¿Sabes cuántos canales panárabes hay? En 1981 había uno. En la primera guerra del Golfo vimos las bombas por la CNN; seis meses después abrió la MBC. Ahora son 465 vía satélite. Y los occidentales, claro.
Decía que la sexualidad es distinta? Ah, sí, en estos canales no hay pornografía. Y el sexo?, bueno, ahora debatimos sobre lo erótico en los videoclips? Hay bailes, canciones, pero nunca sexo explícito. Me gustan por su estética. Lo que no me gusta tanto es que, cuando me alojo en un hotel europeo, haya canales porno? Verlos o no es algo que quiero controlar yo, no que me bombardeen sin quererlo. Por cierto, la costa española está a unos 13 kilómetros de Tánger, ¡13! Y me puedo dar por contenta si consigo ver Al Yazira desde Madrid. ¡Un ejemplo de interés mutuo!
¿Parece que las cosas están cambiando muy deprisa en Marruecos? El Marruecos que yo conocí ya no existe. Hablo como socióloga. Siempre pensé que los cambios aquí, en el Tercer Mundo, van más rápidos que en Europa. ¿Por qué? Porque en Europa tienes el poder de pararlos: los intereses de la gente, los de las multinacionales para asegurarse el poder. Aquí, ese poder está centralizado. E influye, claro, también el desarrollo de las tecnologías. La industrialización en Europa necesitó tres siglos? Así que el mejor regalo que nos han dado son las tecnologías de la comunicación? Y las estadísticas oficiales de su uso se quedan cortas. Porque en pueblos perdidos del Atlas no hay quizá ordenadores personales, pero sí un cibercafé. Tecnología?, son los pobres quienes mejor la usan. Lo cuento en mi libro El hilo de Penélope. Encontré a un artista en Zagora, le pregunté cuánto valía su obra y me dijo: ?En mi página web está el precio?. ?¿Pero tienes una web tú, y yo, que soy profesora de universidad, no??. Y él respondió: ?Sólo puedo sobrevivir si estoy comunicado. Internet es mi respiración?. Ha hecho realidad su sueño gracias a la tecnología. Ésa es la solución para muchos, para no emigrar.

