Un mundo de contrastes por Doris Lessing
El narrador habita en el fondo de todos nosotros. El “hacedor de historias” está siempre en nosotros. Supongamos que nuestro mundo fuese devastado por la guerra, por los horrores que no nos resulta difícil imaginar. Supongamos que nuestras ciudades quedasen sumergidas bajo las aguas, que el nivel de los mares ascendiera… El narrador estará siempre presente, pues es nuestra imaginación la que nos modela, nos mantiene vivos, nos crea, para bien o para mal. Nuestras historias son las que nos recrean cuando estamos desgarrados, heridos e incluso destruidos. El narrador es el hacedor de sueños, el hacedor de mitos, es nuestro fénix, el que representa lo mejor de nosotros mismos en el apogeo de nuestra creatividad.
Esa pobre muchacha que avanza en medio del polvo soñando con una educación para sus hijos, ¿nos creemos acaso mejores que ella, nosotros, que vivimos ahítos, con nuestros armarios repletos, asfixiados por el peso de lo superfluo?
Estoy convencida de que esa joven y las mujeres que hablaban de libros y de educación pese a que no habían probado bocado desde hacía tres días son las que todavía pueden definirnos hoy en día.
Doris Lessing, premio Nobel de Literatura 2007.
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