Kiran Desai: una vida entre Oriente y Occidente

“La literatura se sitúa mucho más allá de banderas e himnos, que son ideas muy simplistas de la lealtad”, estima. Trabajar en la redacción del libro la condujo a India por múltiples caminos. Como resultado, al terminarlo se sintió “mucho más india”. Formar parte de la diáspora india brinda un punto preciso de anclaje emocional, aunque no se trate de un punto geográfico preciso. “Mi libro fue un viaje de retorno al hecho de ser india; el asumir esa perspectiva fue muy importante para no abandonar. Estados Unidos puede darme sin duda la mitad de la narración, pero debo regresar a India para escrutar y lograr la segunda mitad de la historia, para darle profundidad histórica y densidad emocional”.
“El libro, dentro de su humanidad, es conmovedor. Es una novela magnífica en profundidad humana, sabiduría, ternura, comicidad, además de una poderosa agudez política” destaca la escritora Hermione Lee, presidente del jurado que recompensó a Kiran Desai, haciéndola la mujer más joven que conquistó la distinción en sus cuarenta años de historia.
Mi madre me reveló un espacio mágico
Kiran enumera sin dudar un minuto los escritores que influyen en ella: V.S. Naipaul, R.K.Narayan, Salman Rushdie, Chinua Achebe, Naguib Mahfuz, Gabriel García Márquez, Truman Capote, Tennessee Williams, Kenzaburo Oé, Kazuo Ichiguro… Pero es su madre quien la ha marcado con mayor profundidad. “Le debo tanto que bien puedo decir que este libro es tan suyo como mío”, declaró Kiran Desai cuando recibió el galardón por el que su madre fue tres veces seleccionada sin obtenerlo nunca.

